- En una semana el BCIE tendrá nuevo presidente tras la renuncia de Alejandro Arévalo
Gustavo Ortega Campos [email protected]
El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) tendrá a partir del primero de septiembre y para los próximos tres años, un nuevo presidente ejecutivo, se trata de Pablo Schneider quien sucede en el cargo al también guatemalteco, Alejandro Arévalo, quien renunció por diferencias políticas con el gobierno de su país.
Este miércoles Arévalo presentó a Schneider ante los Poderes del Estado, el cuerpo diplomático y el sector privado de Nicaragua como parte de una gira por todo el istmo.
En su discurso de despedida, Arévalo destacó como principal logro el apoyo que hizo recientemente el BCIE para la reducción de la deuda que mantiene Nicaragua ante la entidad y el respaldo financiero para el ingreso a la iniciativa para países pobres altamente endeudados (HIPC por sus siglas en inglés).
“Nos sentimos satisfechos de acompañar al gobierno y pueblo de Nicaragua en las acciones de combate a la pobreza”, sentenció.
Tras su renuncia Arévalo retornará a sus actividades profesionales como economista.
Por su parte, Schneider dijo que el BCIE mantiene esfuerzos entre los que incluye un plan estratégico de mediano plazo con el que se pretende ajustar a la entidad a condiciones más exigentes y competitivas.
Coincidió con Arévalo en mantener como prioridad el apoyo a la iniciativa HIPC, a la vez que citó como principal oportunidad de momento es el mayor nivel de desarrollo de los países de Centroamérica.
“Vengo a trabajar, ayudar a estimular el crecimiento económico consecuente con los criterios de equidad y de desarrollo sostenible”, indicó.
De acuerdo a los estatutos de la entidad, una vez que Schneider termine su período, le corresponde a Nicaragua obtener la presidencia debido a que es una elección rotatoria.
RENUNCIA MOTIVADA
El presidente saliente del BCIE, Alejandro Arévalo, dijo a LA PRENSA que su renuncia es motivada por “el interés expresado por mi país de origen (Guatemala) para colocar a una persona de su confianza en el cargo y también me retiro para procurar mantener la armonía entre los socios de banco, siempre tuve el respaldo de todos y consideré que no era recomendable ante la solicitud del presidente de Guatemala (Alfonso Portillo) seguir en el puesto y de común acuerdo decidí renunciar”.