La fórmula presidencial demócrata: Al Gore (derecha) y Joe Lieberman, saludan a los miles de delegados a la convención ante la cual aceptaron sus candidaturas. LA PRENSA/AP.

Gore: serio y concienzudo, pero carente de carisma

La imagen pública del candidato demócrata es la de un hombre rígido, aunque sus amigos niegan que sea así La campaña presidencial exige dosis de afabilidad y simpatía María Luisa Azpiazu (EFE) WASHINGTON.- Doce años después de intentarlo por primera vez, Albert Gore está hoy más cerca que nunca de conseguir sentarse en el despacho […]

  • La imagen pública del candidato demócrata es la de un hombre rígido, aunque sus amigos niegan que sea así
  • La campaña presidencial exige dosis de afabilidad y simpatía

María Luisa Azpiazu (EFE)

WASHINGTON.- Doce años después de intentarlo por primera vez, Albert Gore está hoy más cerca que nunca de conseguir sentarse en el despacho oval de la Casa Blanca, pero a sus 52 años sabe muy bien que el peor enemigo para lograrlo es él mismo.

Gore pronunció la noche del jueves el discurso de su vida ante la Convención demócrata, el de aceptación de la candidatura presidencial, una intervención en la que tenía que demostrar que tiene una clara madera de líder. A juzgar por las reacciones de los principales diarios norteamericanos, le fue bastante bien.

Para Gore, ha sido difícil despegarse de una imagen rígida y aburrida que, aunque según sus amigos, nada tiene que ver con la realidad, le acompaña durante toda su vida pública.

Aseguran que lo ha intentado todo, incluso mofarse de sí mismo, pero los resultados de sus esfuerzos son casi imperceptibles. Gore es como es y, según sus asesores, a estas alturas de su vida es mejor que no intente cambiar.

Y es, según dicen, honesto, serio, trabajador, concienzudo, compasivo, inteligente, metódico, hombre de familia e, incluso, “divertido”.

Pero esto último no es fácil de comprobar y las reglas no escritas de las largas campañas electorales de EE.UU. requieren de un candidato no sólo capacidad y liderazgo sino también grandes dosis de simpatía y afabilidad, algo que le sobró siempre a su jefe, Bill Clinton, el hombre de cuya sombra Gore quiere despegarse ahora.

w UNA EDUCACIÓN ESMERADA

El origen del envaramiento quizá esté en la sólida y firme disciplina que el joven Al, hijo del entonces senador del mismo nombre, recibió en el exclusivo colegio St. Albans de la capital estadounidense y en el relativo poco roce que tuvo con la gente de a pie.

St. Albans es uno de esos colegios que imprimen carácter y pasan a formar parte del currículum de sus alumnos, junto a Harvard, la Universidad de Massachusetts en la que el actual vicepresidente se graduó en asuntos gubernamentales en 1969.

Gore, que desde niño conoce Washington a través de la ventanilla de un coche oficial, se dejó reclutar por el Ejército para ir a Vietnam donde, con todas las garantías de seguridad, ejerció como reportero militar de guerra durante seis meses.

Al regresar de la guerra volvió a Tennessee, donde le ofrecieron un trabajo, también como reportero, en el periódico de Nashville “The Tennessean” y, en 1971, mientras trabajaba en el turno de noche del diario, decidió volver a la Universidad -en este caso la de Vanderbilt, en Tennessee- para estudiar Teología.

LA SOMBRA DEL CASO LEWINSKY

La campaña de Albert Gore, podría verse ensombrecida por una eventual reapertura del caso de la ex becaria Mónica Lewinsky, quien sostuvo relaciones sexuales con el mandatario estadounidense Bill Clinton, de acuerdo con analistas.

– Unas cuantas horas antes de que el aún vicepresidente aceptara la candidatura demócrata el jueves, trascendió que el fiscal independiente Robert Ray integró un Gran Jurado para presentar nuevas evidencias contra Clinton, por el caso Lewinsky.

– Dicha información, revelada por la cadena de noticias CNN en el marco del cuarto y último día de la Convención Nacional Demócrata, cayó como balde de agua fría en la Casa Blanca, así como en el equipo de campaña de Gore.

– “El momento en que esta filtración ocurre, tiene un hedor que llega hasta el mismo cielo, pero si tomamos en cuenta el récord de la oficina del fiscal independiente, esto no resulta del todo una sorpresa”, dijo el vocero presidencial Jake Siewert.

– El jefe de campaña de Gore, William Daley, consideró “difícil creer que (la filtración) sea una coincidencia” con el día en que se oficializó la candidatura del vicepresidente.

– Para los analistas una eventual reapertura del caso de la ex becaria de la Casa Blanca, podría aumentar la desventaja del aspirante demócrata frente a su rival republicano, George W. Bush. NTX  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí