Ebrio pateó a su propia madre

Le dislocó la matriz y lesionó el intestino Pedro J. Vindell Matus – Corresponsal [email protected] GRANADA.- Un hombre de 31 años que llegó de madrugada borracho a su casa y comenzó primero a golpear a su esposa la emprendió después a puntapiés contra su propia al extremo de sacarle la matriz y lesionarle el intestino […]

  • Le dislocó la matriz y lesionó el intestino

Pedro J. Vindell Matus – Corresponsal [email protected]

GRANADA.- Un hombre de 31 años que llegó de madrugada borracho a su casa y comenzó primero a golpear a su esposa la emprendió después a puntapiés contra su propia al extremo de sacarle la matriz y lesionarle el intestino delgado, informó la Policía. La víctima se encuentra en grave estado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Amistad Japón Nicaragua.

Juana María Centeno Araica, de 24 años, declaró que su hermano Guillermo David llegó borracho a la casa y comenzó a discutir con su mujer, Luisa Emilia Tenorio García (23) a las 3 de la madrugada del lunes 14 de los corrientes. Después, enfurecido la agredió físicamente sin importarle los tres meses de embarazo.

La señora Serapia del Carmen Téllez Araica, de 64 años, madre de Guillermo David, de oficio mecánico, se levantó de su cama e intervino en defensa de su nuera, pero el desnaturalizado alcohólico le gritó “ahora voy con vos” y la pateó a más no poder, dejándola inconsciente en el suelo.

Una hora después la señora comenzó a sufrir dolores insoportables en el vientre.

Fue trasladada al centro hospitalario donde de inmediato los médicos la atendieron y la intervinieron quirúrgicamente.

El médico forense, doctor Luis Mariano Cerda Morales, dictaminó las perforaciones intestinales, la salida de la matriz, que le causó una intensa hemorragia que puso en peligro la vida de la agredida.

A la anciana le practicaron una laparotomía exploratoria, se le hizo un cierre del intestino delgado y un inmediato lavado peritoneal para evitar el desarrollo de una infección.

NO ME ACUERDO DE NADA

Por su parte Guillermo David, quien trabaja por cuenta propia como mecánico, declaró que no se acuerda de nada y no sabe qué ocurrió porque comenzó a ingerir licor desde el domingo 13 en horas de la tarde hasta que llegó a su casa en el Barrio Pancasán, de la Shell Guapinol ocho cuadras al norte y media cuadra al lago.

Dijo que fue hasta por la mañana del día de los hechos cuando se “recordó” (se despertó) cuando llegó la policía a traerlo, pues estaba bien sorneado y aún bajo los efectos del licor.

La hermana denunciante dijo que ha solicitado a las autoridades policiales lo trasladen en breve al Juzgado de Distrito del Crimen y exigió castigo para él “porque eso no se la hace a una madre, aún cuando andaba borracho”.  

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