Las majestuosas casas coloniales fueron “grabadas” en el lente de los fotógrafos de los años 40 y 50 que con su labor han brindado un aporte al desarrollo de la cultura granadina. LA PRENSA/ARCHIVO.

Un siglo de historia de Granada en fotos

La historia y los acontecimientos sociales más importantes de las familias granadinas, de principio de siglo, fueron registrados por los precursores del arte fotográfico, quienes se iniciaron de forma empírica con las cámaras de fuelle y de cajón Los más jóvenes en el oficio y que actualmente pasan de los 50 recuerdan como sus maestros […]

  • La historia y los acontecimientos sociales más importantes de las familias granadinas, de principio de siglo, fueron registrados por los precursores del arte fotográfico, quienes se iniciaron de forma empírica con las cámaras de fuelle y de cajón
  • Los más jóvenes en el oficio y que actualmente pasan de los 50 recuerdan como sus maestros a don Gustavo Cordero, quien trabajaba en su estudio y laboratorio con sus hijos Miguel y Gustavo

Pedro J. Vindell Matus – [email protected]

Granada.- La historia de los últimos 70 años de Granada ha quedado plasmada a través de los viejos lentes de grandes fotógrafos de esta ciudad colonial quienes se iniciaron como se dice en el norte “a pura hacha y machete” en este arte.

Allá por los años 30 y 40 la aristocracia de la Gran Sultana era la que más buscaba a estos hombres para que les registraran, principalmente, sus eventos sociales como fiestas, tertulias, casamientos, comuniones, cumpleaños, aunque el auge de la fotografía también invadió hasta al ciudadano más humilde que también quería “grabar” en el lente, sus momentos más importantes.

Los más jóvenes en el oficio y que actualmente pasan de los 50 recuerdan como sus maestros a don Gustavo Cordero, quien trabajaba en su estudio y laboratorio con sus hijos Miguel y Gustavo.

CADA FOTOGRAFIA: UN POEMA

Según don José Angel Castillo Castillo (68), un hombre de mucha estima y afecto entre sus colegas, el más sobresaliente fue don Dionisio Rosales, conocido cariñosamente como “don Nicho”, un excelente paisajista que manifestaba que cada “fotografía era un poema”.

Agrega el maestro Castillo que “don Nicho” tenía su estudio frente al Colegio Salesiano y experimentó en “el viraje” en el color, usando el rojo, azul y café, en una solución cuya fórmula sólo él sabía preparar.

Según Castillo otro de los grandes fue don Augusto Hernández, que enrumbó allá por los años 30 ó 40 hacia Panamá y aprendió el arte con un fotógrafo alemán.

Recuerda que don Augusto al regresar a Granada se instaló en su propio estudio y fue maestro de José Angel, quien asegura con mucha humildad: “yo me quedé corto a la par de él”.

“Era un hombre que manejaba con mucha experiencia el comportamiento de la luz, siempre explicaba que el fotógrafo debe ser muy observador e incluso retocaba muy bien y era un excelente dibujante”

Su estudio estaba ubicado en la Calle Atravesada, contiguo donde fue El Pingüino.

EXPRESA TAMBIEN LA PERSONALIDAD HUMANA

Mencionar a don Miguel Castillo es remontarnos a 55 años atrás, aproximadamente y es hablar del fotógrafo de la sociedad granadina, de talento, su estudio estuvo ubicado donde hoy es el supermercado Lacayo. Para él la fotografía expresaba la personalidad humana.

De esos grandes hombres que hicieron historia en la fotografía, aprendiendo por su cuenta, o adquiriendo experiencias de otros, incluso de extranjeros que estuvieron por Granada, únicamente está con vida don Julio César Cuadra Meneses (76) que fabricó su propia cámara de cajón, con madera y una lente para película 127, con su cono para insertarla y su visor, de manera artesanal.

Recuerda que entre sus clientes más constantes tenía a las familias: Chamorro, Benard y los Lacayo, quienes le pedían registrar sus acontecimientos más importantes.

Hoy reside en la Calle El Consulado y con él se puede pasar horas enteras conversando sobre el tema, desde los químicos que usaba que él mismo preparaba hasta darle las tonalidades de la foto.

En este fotógrafo veterano descubrimos a un autodidacta por naturaleza, que se atrevía a realizar reproducciones en blanco y negro, pero llegó a conocer la magia del color durante sus 40 años de labor.

Recibió un curso por correspondencia con una escuela de Buenos Aires, Argentina y recuerda que los primeros fotógrafos que arribaron a Nicaragua eran unos italianos que tenían sus estudios en la Calle La Calzada, en los años 1930-1940.

DESDE LAS CAMARAS DE FUELLE Y CAJON, A LAS CANON Y LAS KODAK

Don Julio vio pasar desde las cámaras de fuelle, de cajón, luego pasaron a las Canon y a las Kodak, que revolucionaron el arte gráfico y la de estos hombres que se iniciaron con los viejos lentes, que hoy forman parte de las antigüedades.

José Angel Castillo es uno de los “más chavalos” de esa generación, humilde, sencillo, reside en la Calle San Juan del Sur, se le señala como uno de los mejores y que aprendió con muchos de los ya mencionados, según otro gran maestro, don Demetrio Martínez Cuadra.

Don Demetrio transmitió sus conocimientos a Francisco Mena Acevedo, “Paco Paco”, Mariano Mena, Carlos Castro España “Paquito” a su propio hijo José Angel Moreno Castillo y otros más.

José Angel habla con gran respeto de los hermanos Augusto y Arnoldo Martínez, que heredaron el oficio artístico a sus hijos y sobrinos, precursores de la gráfica, guías y orientadores, como José Jesús Navas que ahora reside con su familia en Canadá.

“Todos somos empíricos de la fotografía, sin estudios metodológicos, pero hemos sido muy desunidos” afirma José Angel, quien a pesar de estar bastante delicado de salud, brindó tantos detalles para tomar una foto, cómo hacer uso de la cámara y la búsqueda siempre del ángulo más apropiado.

NUEVA GENERACION DE FOTOGRAFOS

– Parte de esa nueva generación de fotógrafos son: Demetrio Martínez Cuadra, Francisco Mena “Paco Paco”, Juan Ramón Estrada, Arnoldo Martínez, Freddy Martínez, Mariano Mena, José Angel Castillo Castillo, José Angel Moreno Castillo, Carlos Alberto Castro España y Róger Martínez.

– Demetrio Martínez dice que se siente satisfecho, porque el oficio “lo llevo en la sangre”. Lo aprendí de mi padre, aunque fue maestro de primaria y secundaria y mi mayor éxito como humano fue la exposición del 7 de octubre del año pasado cuando se celebró el 475 Aniversario de la Fundación de Granada, en La Casa de Los Leones y además de tener una esposa que me ha dado cinco hijos: cuatro mujeres y un varón ¡soy feliz!, exclamó el fotógrafo.  

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