FABIÁN MEDINA [email protected]
Sonia Sánchez agradece a Dios “no haber agarrado mal camino”. Porque usted sabe, es muy fácil que una niña de cinco o seis años, se “pierda” vendiendo en los mercados. Ella vendía rosquillas de Somoto con su abuela en el Mercado San Miguel de Managua.
“Tuve una niñez de mucha pobreza, una niñez muy dolorosa, una niña que vendió en el mercado. Estuve en el mercado, con mucho orgullo lo digo porque el trabajo nunca es afrenta de nadie, lo digo con mucho orgullo porque la abuela allí me enseñó a ganarme la vida”, dice.
Doña Sonia está casada desde hace 33 años con Eddy Gómez, con quien ha procreado 4 hijos.
“Yo no quise que mis hijos pasaran la niñez dolorosa que yo tuve, pero lógicamente esa niñez dolorosa que yo he tenido o tuve me sirvió de mucho en la vida porque he sido una mujer que me casé de 22 años, una mujer que tuve principios morales hasta el día de hoy los tengo gracias a Dios”.
Su madre, Lidia Bellorín, murió hace cinco años. La recuerda como una mujer que se sacrificó mucho para mantenerla. “Con decirle que dejó sus pulmones, todas sus fuerzas, sus energías lavando y planchado para mantenernos…”
“Yo fui secretaria con mucha dificultad. Me gradué de secretaria, porque ella siempre quiso que ya que ella no sabía leer ni escribir yo sí, supiera leer y escribir. Con mucha dificultad me gradué de secretaria donde Fidel Saballos, que quedaba antes a la esquina opuesta a la Lotería. Fue con mucho sacrificio, y con mucho dolor mi madre logra hacerme una secretaria”, reitera.