Justifica exorbitante fortuna

Mario Sánchez [email protected] El Centro Genético Cañas Gordas de Rivas, integra la Agropecuaria San Alejandro (OGRASA). Se dedica a la crianza de ganado pura sangre y cruce de razas de alta calidad genética, lo mismo que a la extracción, congelación y venta nacional e internacional de semen, extracción de embriones para trasplantes en vientres chapiollos […]

Mario Sánchez [email protected]

El Centro Genético Cañas Gordas de Rivas, integra la Agropecuaria San Alejandro (OGRASA). Se dedica a la crianza de ganado pura sangre y cruce de razas de alta calidad genética, lo mismo que a la extracción, congelación y venta nacional e internacional de semen, extracción de embriones para trasplantes en vientres chapiollos o de raza.

Aquí se trabaja con unas 18,000 cabezas de ganado de las razas Brahman, Pardo Suizo, Semental, Limosin, Angus, Reyna y Holstein. Son dueños de los toros, vacas y animales jóvenes campeones nacionales e internacionales, ganadores en las ferias Expica, centroamericanas y en Houston, Texas, Estados Unidos.

La Yeguada, ubicada al sureste de Tola, Rivas, se dedica a la producción y venta de equinos pura sangre española, tanto de sementales como yeguas. Más que negocio, es una empresa de lujo.

La camaronera Camexsa, de Chinandega, se dedica a la siembra y compra de camarones blancos de los productores de granjas en Chinandega. Se exporta hacia la Comunidad Europea y Estados Unidos, y genera mano de obra para unas 120 familias que laboran en unas 350 hectáreas de granjas.

La Comercial Agropecuaria SESAME, también ubicada en Chinandega, compra el ajonjolí a los productores del occidente y sur del país. La producción se vende en los Estados Unidos, Japón y Europa.

Esta surgió en 1992 con financiamiento del Tower Bank de Panamá, pero al igual que la empresa de exportación de jengibre, ubicada en Nueva Guinea, fracasó porque las plantas enfermaron de hongos, posiblemente provocados por el exceso de agua durante el Mitch.

La empresa “Yuri” de transporte internacional de carga tiene poca actividad, aseguró Alex Centeno.

Pero jamás mencionó a doña Antonia Centeno, hermana de padre, quien como su progenitor, vive en una casita de barro en Quilalí, en la salida hacia Wiwilí, y con su marido Oscar González, siempre se dedica a fabricar tejas y ladrillos de barro.  

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