- “Es más vieja que la historia, que la tradición, incluso que la leyenda y aparenta ser el doble de vieja que
todas ellas juntas”. Mark Twain - Una tradición cuenta que Shiva y su esposa Parvati, se detuvieron en este punto cuando el reloj del tiempo del mundo empezó a correr
- Por más de dos mil años, ha sido también un centro de enseñanza y estudio de la religión y el pensamiento hindú. El sabio Vatsayana, supuesto autor del famoso tratado sobre el amor, el “Kamasutra”, fue un estudioso que vivió en la ciudad
Alberto L. Alemán [email protected]
Esta ciudad es un lugar singular donde los ritos de la vida y la muerte alternan ininterrumpidamente. Nadie sabe con certeza cuándo surgió, y más de un viajero extraño que pasó por aquí, como el famoso escritor norteamericano Mark Twain, se ha llevado la impresión de que es tan vieja como el tiempo.
Varanasi, también conocida como Kashi o Benarés, es la más sagrada de las ciudades para los hindúes. Situada a orillas del río Ganges, también sagrado, está consagrada al culto del dios Shiva. Junto a Vishnú y Brahma, Shiva es parte de la “trimurti”, la trinidad de los principales dioses del hinduismo, la religión más antigua del mundo.
Una tradición cuenta que Shiva y su esposa Parvati, se detuvieron en este punto cuando el reloj del tiempo del mundo empezó a correr.
Según las creencias del hinduismo –también llamado brahmanismo–, las aguas del río tienen el poder de purificar el alma humana de los pecados. Otra versión de la tradición sostiene que el Ganges se origina de los pies de Shiva en las montañas de los Himalayas.
Centenares de miles de personas, o más, viajan hasta aquí cada año para vivir el final de sus vidas. Morir en este sitio, uno de los más sagrados de la India, significa liberarse del ciclo eterno de reencarnaciones –una elemental creencia hindú– e ir al cielo directamente.
Millones de hindúes ahorran toda una vida para venir y para que al morir las cenizas de sus restos sean esparcidas en el Ganges.
La orilla occidental del río (la ciudad se extiende a lo largo del banco occidental en esta parte), es el escenario de los rituales de “puja” (adoración), de baños purificadores, de bodas, de juegos de cricket por los jóvenes, de simple descanso y de otras tantas actividades, signos inequívocos de que la vida bulle y efervesce.
Siguiendo un recorrido a pie, vemos que a la vez tiene lugar la cremación de cuerpos, usualmente de ancianos recién muertos. Decenas de piras, construidas con largas y anchas rajas de una leña de tenues tonos rojizos, arden incesantemente.
No importa que a unos cien o doscientos metros, un grupo de peregrinos se bañe en el río, que unos ascetas mediten en profundo silencio y concentración, o que un grupo de niños libre una enconada partida de cricket. La vida y la muerte alternan junto al Ganges.
LAS ESCALINATAS
Una sucesión de escalinatas (ghats) lleva hasta la orilla desde diversos puntos. Son alrededor de cien y algunas llevan los nombres de deidades, aunque no la mayoría. Por ejemplo, Hanuman Ghat o Ram Ghat; Hanuman, el dios-mono, es símbolo del leal servidor en el antiguo relato épico del Ramayana, y Rama, una de las encarnaciones del dios Vishnú, es el protagonista del relato y la encarnación del bien.
Unas escalinatas están destinadas para baños, otras para “pujas” y unas cuantas a la cremación de cuerpos; la principal de ellas en Manikarnika Ghat . En varias, vemos ropas y sábanas secándose tras ser lavadas en las aguas sagradas.
La ciudad vieja o casco histórico, que vemos a orillas del río en una sucesión de edificios, templos y escalinatas que se apretujan a lo largo del río, es la parte que más atrae a los visitantes extranjeros. Un aura extraña, quizás soñolienta, muy quieta, envuelve esta parte de la ciudad. El tiempo parece transcurrir a un ritmo muy lento.
Es la imagen de Varanasi que los documentales de la BBC han llevado a la mente de millones en el mundo y cuya mejor vista es desde el río, desde uno de los centenares de botes que esperan por clientes para un viaje.
“CIUDAD ETERNA”
¿Cuándo Varanasi fue fundada? Nadie lo sabe con exactitud, pero es una de las más antiguas ciudades del mundo. En la época del florecimiento de Atenas (s. VI-V A.C.), ya existía, según algunas fuentes históricas.
Se le menciona en el poema épico clásico en sánscrito Mahabharata, comenzado a escribir unos 300 años antes de Cristo.
Su población es de alrededor de dos millones de habitantes. Está ubicada al noreste de la India, en el Estado de Uttar Pradesh.
Su importancia es inmensa. Varanasi es la ciudad más sagrada de la India. Para los hindúes, morir aquí al lado del río significa liberarse del ciclo de reencarnaciones y alcanzar el cielo.
Por más de dos mil años, ha sido también un centro de enseñanza y estudio de la religión y el pensamiento hindú. El sabio Vatsayana, supuesto autor del famoso tratado sobre el amor, el “Kamasutra”, fue un estudioso que vivió en la ciudad.
Las principales atracciones las constituyen rituales, cremaciones, festivales religiosos, templos, la Universidad Hindú, artesanías y otros productos manuales: saris de seda y algodón, alfombras, textiles, dulces, trabajos en metal.
“CIUDAD DE LA LUZ”
Muchos nombres se le han dado a Varanasi. El actual nombre, deriva de los nombres de los dos ríos que flanquean la ciudad, el Varana hacia el Norte y el Ashi, hacia el Sur.
* Banaras o Benarés, son formas de origen anglófono.
* Los peregrinos hindúes se refieren a ella como Kash (o Kashi), “Ciudad de la Luz”, término usado por primera vez hace tres mil años para describir el reino y la ciudad fuera de la cual Buda predicó su primer sermón.
* También se le llamó Kashika, “la radiante”, en alusión a la luz del dios Shiva.
Fuente: Encarta Encyclopedia