- MIFAMILIA aduce falta de presupuesto
LUCIA VARGAS C. – [email protected]
JINOTEPE.- El único Centro de Desarrollo Infantil (CDI) que tiene esta ciudad y que ha estado brindando apoyo a un centenar de menores y padres de familia de escasos recursos económicos durante dos décadas, está a punto de cerrar sus puertas por falta de presupuesto.
El Ministerio de la Familia (MIFAMILIA), en enero de este año decidió liquidar a los trabajadores del CDI, entre los cuales habían 8 docentes, 3 de la administración y 4 de servicios.
MIFAMILIA alega no contar con presupuesto y trasladó los derechos del local a la Fundación “Yo quiero ser feliz”, un ONG sin fines de lucro porque alega no tener presupuesto.
Perla Marina Villavicencio, directora del CDI Bamby, dijo que en marzo la fundación prescindió del convenio con MIFAMILIA por incumplimiento del presupuestario “el que debería ser entregado cada mes y no cada 3 ó 4 como pretendían hacerlo, actuando arbitrariamente con los contratos firmados de 14 empleados, los que se vencían hasta el 30 de junio”.
Villavicencio que hasta el jueves 27 de julio mantuvo el cargo de directora por decisión propia, expresó que han estado laborando durante estos últimos tres meses sin salario y sin la subvención de los niños que es una suma de 2,500 córdobas.
La funcionaria se reunió con los padres de familia para dar a conocer su renuncia y plantear la realidad que vive el centro.
Los asistentes a la reunión se mostraron preocupados porque consideran de suma importancia la presencia del CDI para dejar a sus hijos mientras ellos trabajan. La mayoría son madres que laboran como domésticas, otras lavan ropa ajena para llevar el sustento a sus hogares y explicaron que sus hijos podrían sufrir situaciones de riesgo al no tener dónde dejarlos.
La cantidad que el ministerio protector de la familia daba al CDI Bamby, según la directora Villavicencio, era de 25,000 córdobas para pagar planilla de 14 empleados, agua, gastos de comida para los niños que incluye almuerzo, desayuno, refrigerio y merienda, entre otros.
“En el caso de la luz dijo, no tenemos porque existe una deuda de 35,000 córdobas que no se ha podido liquidar”, indicó.
HAN TOCADO MUCHAS PUERTAS Y NADA
Ante el problema que enfrentan, la dirección del CDI, desde hace tres años ha venido golpeando las puertas en busca de un hermanamiento o bien de la buena voluntad de funcionarios del Gobierno Municipal, el Concejo, diputados ONG, autoridades del Gobierno Central y locales, pero hasta ahora nadie ha querido apoyar para que estos cien niños tengan dónde ir durante sus padres laboran.
Sin embargo -dijo la directora- el centro se ha medio mantenido con la pequeña ayuda de los mismos padres que de acuerdo a sus ingresos aportan cuotas de 25, 40 ó 50, y hay quienes no pueden dar, afirmó.
Asimismo, manifestó que en diversas conversaciones con la ministra de MIFAMILIA, Rosa Argentina López, ésta le ha prometido gestionar ayuda a través del Gabinete de Gobierno, pero hasta la fecha no han tenido respuesta.
Como última alternativa Villavicencio envió una carta al delegado de la Presidencia, Dr. Oscar Jarquín, con fecha 20 de julio, planteándole el caso, pero no ha recibido respuesta.
Finalmente la funcionaria lamentó el hecho de que hasta el Programa Mundial de Alimento haya suspendido su ayuda, “porque declararon a Carazo como zona donde no hay pobreza”.