Mientras la conservación de los bosques se está convirtiendo en un tema de primer orden mundialmente, en Nicaragua nadie hace nada para detener la destrucción de la reserva de Bosawás. Dentro de pocos años imágenes como ésta sólo se encontrarán en los archivos fotográficos. LA PRENSA/ARCHIVO.

En 15 años Bosawás habrá desaparecido

Las invasiones y la consiguiente deforestación, la minería, las quemas y la incapacidad del MARENA para controlar la zona que está supuesta a ser “área protegida”, se combinan para acabar con el pulmón de Nicaragua “MARENA no tiene capacidad de control en la zona debido a las políticas del Estado que ahora es controlador y […]

  • Las invasiones y la consiguiente deforestación, la minería, las quemas y la incapacidad del MARENA para controlar la zona que está supuesta a ser “área protegida”, se combinan para acabar con
    el pulmón de Nicaragua
  • “MARENA no tiene capacidad de control en la zona debido a las políticas del Estado que ahora es controlador y no administrador y que no hay personal capacitado”, expresó

MARIELA OCÓN [email protected]

Dentro de 15 años la Reserva de Biosfera de Bosawás será historia.

“La gente se ha convertido en depredadora de la naturaleza, caen como paracaidistas en el lugar, empiezan a deforestarlo y convertirlo en áreas de agricultura y casi nadie tiene título de propiedad”, explica el master Eduardo Picado Juárez, de la Universidad Nacional Autónoma de Managua (UNAN-Managua).

Picado Juárez presentó un estudio denominado “Situación socioeconómica en las comunidades dentro de la Reserva Bosawás y su impacto en los recursos naturales y medio ambiente”.

El experto aseguró que entre ellos mismos se reparten las tierras de la reserva para sus familiares, “donde menos te esperás hay viviendas sin condiciones necesarias para habitarlas”.

A esta situación hay que agregar que sus habitantes no tienen posibilidades de tener una buena educación, salud, vías de comunicación, transporte digno, abastecimiento de productos alimenticios y suntuarios, siendo esta situación en parte por el marginamiento de las autoridades locales y nacionales.

El trabajo incluyó una encuesta entre 150 pobladores de Cua-Bocay, Siuna, Rosita, Bonanza, y las zonas de amortiguamiento y núcleo de la Reserva.

El estudio refleja que el 51.15 por ciento de las personas que viven ahí no sabe leer; sólo el 24.92% aprobó la primaria y secundaria, y únicamente hay nueve profesionales en todo el área, donde ocho de ellos son mayangnas.

El investigador dijo que las estadísticas reflejan que nadie controla el área de la reserva, las tierras vírgenes pasaron a la historia y las condiciones de los pobladores son deplorables.

Las aguas contaminadas son otro de los problemas que afectan a la Reserva de Biosfera de Bosawás debido a la actividad minera que se manifiesta en la güirisería y extracción artesanal de material aurífero.

Otro problema son las quemas, los cultivos rotativos en áreas limitadas que no dejan posibilidad de regenerar el bosque, “el decapoteo de los terrenos forestales para la minería, la introducción de plantas y ganadería no aptas en los suelos traen como consecuencia la desaparición en poco tiempo de la zona boscosa y la muerte prematura de la Reserva que será una pérdida incalculable para Nicaragua.

MARENA NO HACE NADA

Picado Juárez aseguró que el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA) “no hace nada para resolver el problema”.

“MARENA no tiene capacidad de control en la zona debido a las políticas del Estado que ahora es controlador y no administrador y que no hay personal capacitado”, expresó.

Picado Juárez dijo que hay representación de la Policía y el Ejército en cada tranque, pero las leyes no se cumplen. “Son cantidades de camiones que salen con madera preciosa: cedro, real, caoba y especies silvestres”.

“Los encuestados nos dijeron que la gente que exporta la madera anda los permisos sellados y firmados y sin la cantidad de madera que van a sacar porque ellos la llenan. Si vos venís con un pedazo de leña o loras y lapas te las quitan, pero si van las camionadas, pasan de viaje aunque no sé qué permisos son los que llevan que los dejan salir”, agregó.

Dalila Laguna, vocera del MARENA, dijo que gracias a la ayuda de Organismos No Gubernamentales se están llevando a cabo proyectos en la zona que permiten reducir un poco las zonas de amortiguamiento.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí