- Análisis de organismo de
Naciones Unidas concluye que
en Nicaragua existe un déficit en la producción de granos básicos de 49,000 toneladas métricas de maíz, arroz y frijol equivalente
a más de un millón de
quintales por año - Se podría agravar la situación
nutricional para los grupos más vulnerables en las zonas más
afectadas como Chinandega, León, Estelí
MARTHA DANELIA COREA yMARIA ANTONIA LOPEZ [email protected]
Nicaragua podría enfrentar una emergencia alimentaria debido al déficit en la producción de granos básicos que supera el millón de quintales, lo que agravaría la situación nutricional de los grupos más vulnerables de la población, según un informe evaluativo del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA).
El análisis concluye que en el país existe un déficit en la producción de granos básicos de 49,000 toneladas métricas de maíz, arroz y frijol equivalente a más de un millón de quintales por año (cada tonelada contiene 22 quintales).
“Esto nos indica que la producción nacional de por sí todavía no es suficiente para satisfacer la demanda de consumo y si uno calcula los requerimientos nutricionales, el déficit aumenta a 196,000 toneladas (más de 4 millones de quintales) eso indica que existen en el país carencias nutricionales”, explicó Francisco Roque, Director Regional para América Latina y el Caribe del PMA. Es decir, que se necesitan otros cuatro millones de quintales para garantizar la nutrición básica de la población del país.
Este informe fue realizado en mayo pasado por una misión de evaluación del PMA con el fin de valorar las necesidades de ayuda alimentaria en Nicaragua, para lo cual trabajó con los últimos datos proporcionados por el Ministerio Agropecuario y Forestal (MAG-FOR).
“Los resultados mostraron que hay un déficit alimentario importante que se empeoró primero por el fenómeno ‘El Niño’ y después por el huracán Mitch”, expresó Roque.
Para el funcionario “esta situación nos tiene que poner en alerta” porque, de no encontrarse una pronta solución, podría traer varias consecuencias.
“Las consecuencias serían el grado de desnutrición en las personas, menos acceso a los alimentos, se incrementa la vulnerabilidad a las enfermedades, se agravará la situación nutricional para los grupos más vulnerables (mujeres embarazadas, lactantes, niños menores de 5 años) en las zonas más afectadas como Chinandega, León, Estelí”, declaró Roque.
Otra de las causas que propiciaron esta situación, según Roque, fueron las limitaciones estructurales en el sector productivo como falta de crédito, problemas de comercialización, falta de manejos de los recursos naturales que nos permita convivir con fenómenos meteorológicos.
“En la medida que estos elementos se puedan corregir, entonces la producción del país se verá fortalecida”, subrayó el representante del PMA.
ENABAS PRIVATIZADO PARA OCTUBRE
En las últimas semanas la crisis en la producción de granos básicos, especialmente de maíz, ha sido palpable, lo que ha obligado al incremento de las importaciones debido a la falta de una estrategia de seguridad alimentaria.
Esta situación puso en evidencia la falta de actuación de la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (ENABAS), entidad que tiempo atrás actuaba ante problemas de escasez productiva.
Por ahora la empresa se encuentra en proceso de privatización (es estatal), el cual podría concluir en el mes de octubre, afirmó el ministro de Fomento, Industria y Comercio, Norman Caldera.
El funcionario explicó que tienen como meta concretar en octubre la venta de la empresa y si hay alguna infraestructura que sobrepasa los 200,000 córdobas que establece la ley deberá someterse a licitación pública, según lo mandata la ley.
Caldera había informado a LA PRENSA, que ENABAS tiene una diversidad de propiedades entre las que cuentan, terrenos, casas, silos, entre otros que han sido vendidos “por pedazos” en los últimos meses los cuales ahora se encuentran en manos de la empresa privada.
La intención según Caldera es “privatizar los servicios de los paniquines, el sector privado debe manejar el abastecimiento. No es labor del Estado producir; lo hace ineficientemente”, señaló.
También se definió que una parte de la infraestructura le quedará al Estado con la finalidad de garantizar algunas reservas de alimentos en casos de emergencia.
“En casos anteriores se quiso hacer importaciones para paliar un desabastecimiento, pero la Contraloría le cayó encima al director. Vamos a hacer lo correcto guste o disguste. Y eso es tener una pequeña cantidad para que no falle un abastecimiento vital y tener mecanismos para hacer importaciones”, reiteró Caldera.