- Sequía acabó con el 80 por ciento de las cosechas de granos básicos
- Reservas de alimentos se agotan
- “Prácticamente la siembra de primera se perdió en todo el país y en la postrera se esperan bajos rendimientos, debido a la prolongación de la sequía”, aseguró el vicepresidente nacional de la UNAG, Alvaro Fiallos
MARTA MARINA GONZALEZADOLFO OLIVAS yGRETCHEN [email protected]
Comunidades campesinas de los departamentos norteños del país han enviado señales de alarma al Gobierno y organismos no gubernamentales por la hambruna que amenaza la región después de pérdida de sus cultivos de granos básicos a consecuencia de la sequía.
Datos estadísticos de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), indican que la sequía afectó un área de 28,000 manzanas de frijoles, maíz y sorgo en el Departamento de Estelí, que significan el 80 por ciento de la siembra total.
Mientras tanto, 27 comunidades indígenas de San José de Cusmapa, uno de los municipios más pobres del país, solicitaron apoyo del Gobierno y organismos gubernamentales para mitigar el hambre que existe en la zona por la sequía.
“Queremos que el Gobierno y las organizaciones donantes nos escuchen porque este pueblo indígena está alerta por la falta de granos básicos”, dice doña María Elena Díaz, presidenta de la Comunidad Indígena de San José de Cusmapa.
Según Díaz, más de 200 manzanas de cultivos se han perdido en el municipio, cuyos niños ya enfrentaban un 30 por ciento de desnutrición y el restante 70 por ciento sufre un alto riesgo de pasar a ese estado.
En los municipios de San Juan de Limay, Condega y San Nicolás, los comités de la UNAG demandaron del Gobierno la aprobación de un estado de emergencia en sus localidades, considerando que las pérdidas en la producción son cuantiosas y los campesinos están sin alimentos y sin semilla para enfrentar la postrera.
Iguales reportes de alarma fueron enviados del resto de comunidades de Madriz y Nueva Segovia (ver nota adjunta).
La ingeniera Ligia Briones, presidenta de la UNAG en Estelí, dijo que igual situación atraviesan los municipios de La Trinidad, Pueblo Nuevo y Estelí.
El vicepresidente departamental de la UNAG, Justo Pastor Mendoza, manifestó que en el campo se comenzó a sentir la escasez de alimentos y que las reservas de maíz y frijoles que mantenían los campesinos ya se agotaron.
“Estamos a las puertas de una hambruna. Si la sequía persiste será una tragedia para los campesinos que estaban esperanzados en sacar su cosecha”, advirtió el dirigente de la UNAG.
Las pocas áreas de siembra que se salvaron se calculan en un 20 por ciento en el Departamento de Estelí y sus rendimientos productivos serán muy por debajo de los índices normales, explicó Mendoza.
“Prácticamente la siembra de primera se perdió en todo el país y en la postrera se esperan bajos rendimientos, debido a la prolongación de la sequía”, aseguró el vicepresidente nacional de la UNAG, Alvaro Fiallos.
“La postrera será afectada porque la estación donde más llovió presentó un 40 por ciento menos de lluvia de lo normal en el mes de junio en toda la zona del Pacífico y central de Nicaragua, esa es una afectación muy fuerte para la agricultura”, dijo Fiallos.
Señaló que agregado a la falta de lluvias, la agricultura también está agobiada por otros males como la escasez de créditos y de políticas que incentiven la producción agropecuaria.
Fiallos se mostró esperanzado en que se normalice el invierno para aprovechar la siembra de postrera y apante, porque si la condición de sequía se mantiene sería fatal para Nicaragua.
Indicó que las poblaciones de las zonas secas del país, entre ellas la parte de Nueva Segovia, Madriz, Estelí, Chinandega, León, Boaco y Managua, están en una situación sumamente crítica en términos de la producción alimentaria.
El vicepresidente nacional de la UNAG llamó al Gobierno a implementar acciones para garantizar la seguridad alimentaria a las poblaciones que perdieron en su totalidad la producción de granos básicos.
Consultado sobre este tema, el Ministerio Agropecuario y Forestal (MAGFOR) dijo hasta el momento no tener un reporte oficial sobre las pérdidas de las cosechas agrícolas, sin embargo, a través de Relaciones Públicas de esa entidad se informó que será hasta hoy que se tenga una versión oficial al respecto.