MARIELA OCÓN RODRÍ[email protected]
Cuatro estudiantes de la Preparatoria que participaban en la huelga de hambre desde el sábado primero de julio por no haber participado en las elecciones estudiantiles, se retiraron por encontrarse en estado delicado de salud, según los médicos que los atendieron, quedando únicamente cuatro varones.
Dos estudiantes se retiraron a sus casas el fin de semana pasado porque ya estaban vomitando sangre y con fuertes dolores de cabeza y desmayos, dijo César Pérez, presidente del Bloque Estudiantil Universitario (BEU).
Pérez indicó que no pueden continuar arriesgando la vida de los estudiantes sólo porque el rector no da la cara, y los estudiantes no quieren irse hasta que éste dé soluciones a las presuntas anomalías que se están dando.
Fabio Espinosa, estudiante de la Preparatoria, manifestó que a pesar que el doctor le recomendó que abandone la huelga porque su organismo se encuentra deshidratado, aseguró que no lo hará: “aquí moriré porque nuestra lucha es justa, no me moveré”.
Espinosa culpó de cualquier cosa que le pase al rector Francisco Guzmán, pues supuestamente no da la cara para ver los problemas de corrupción que hay dentro de la universidad, “desde el sábado que iniciamos la huelga de hambre no da la cara y solicitamos su presencia”.
Lenín Canales, quien en la madrugada del lunes fue remitido de urgencia a un centro asistencial por presentar problemas de respiración, indicó que “aquí voy a morir pero no me voy hasta que encontremos una respuesta a nuestra solicitud”, dijo.
Por su parte, una maestra que prefirió el anonimato, hizo un llamado al rector para que se presente a las instalaciones y arregle la situación, pues ayer se cumplió una semana de huelga y hasta el momento no hay señas que pronto finalice.
“Hay pruebas de las cosas que están pasando y todos estamos perdiendo clase, ya que el Consejo Universitario, ni el rector se pronuncian”, argumentó.
Por su parte, Francisco Guzmán, rector de la UNAN-Managua, dijo a LA PRENSA que es un problema interno que tiene que ser resuelto por las autoridades de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN), ya que es entre las dos planchas estudiantiles.
“No nos compete resolver problemas electorales y la Universidad hasta el momento no tiene metodología de desalojar a los estudiantes; no es nuestra práctica”, agregó.
Guzmán reiteró de forma categórica que UNEN es la que tiene que resolver el problema por y para mejorar la situación de los estudiantes que únicamente les faltaban dos días para finalizar el primer semestre académico.
“No solicitaremos ayuda a ninguna institución, es un problema interno; si recibo una solicitud para conversar lo haríamos, pero no seremos negociadores del conflicto electoral”, expresó.
Al referirse al fraude académico que supuestamente existe según estudiantes de la BEU, dijo que “lo prueben y abran un proceso, que acusen a quien quiera, están acostumbrados a calumniar a los demás, una vez que termine el conflicto que soliciten investigación para deslindar responsabilidades”.
LA PRENSA intentó obtener la versión de las autoridades de la UNEN, pero fue en vano, ninguno respondió a nuestras múltiples llamadas.