- Hasta que INETER anuncie que pasó el peligro, comenzarán reconstrucción de viviendas
- Afectados tienen comida y víveres suficientes, pero muchos duermen en el suelo
KARLA MARENCO L. [email protected]
La población afectada por el terremoto de la Laguna de Apoyo, permanecerá el tiempo que sea necesario en los siete refugios organizados por el Comité de Emergencia de Masaya, hasta que el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), determine que los temblores cesaron.
El Vicepresidente Enrique Bolaños, quien asistió a la misa oficiada por el Cardenal Miguel Obando en Masaya, dijo a LA PRENSA que no podía precisar cuándo suspenderán la emergencia, hasta que el INETER dé una señal de que todo puede volver a la normalidad.
“El INETER no sabe cuándo dejará de temblar, hoy (ayer) hubo temblores, aunque cada vez son menos, uno nunca sabe con las cosas de la naturaleza”, apuntó el vicepresidente.
Bolaños dijo que hasta que pasen los temblores y la gente se sienta segura de regresar a sus casas, “comenzaremos la segunda fase de reconstrucción”.
Agregó que el gobierno puede asegurar comida y todo lo que la población necesite los días que permanezcan en los refugios, pero la gente en diferentes comunidades sigue diciendo que la ayuda no ha llegado o que no ha sido suficiente.
LA PRENSA realizó un recorrido por algunos refugios de la Laguna de Apoyo. En la Escuela “Laura Vicuña”, los refugiados crecieron de 877 personas registradas el viernes, a 1,010 reportadas en el censo de ayer.
El mayor William Rodríguez, de la Defensa Civil, a cargo de las coordinaciones en el refugio de la Escuela “Laura Vicuña”, explicó que las comisiones gubernamentales de salud, educación, familia y la Cruz Roja, han tratado de garantizar comida, agua, medicinas y atención médica para los refugiados.
Quizás éste sea el refugio más organizado por la cantidad de personas que alberga. Se construyeron diez letrinas, igual cantidad de baños y una fosa de desechos sólidos y líquidos, con el apoyo de brigadas de higiene y limpieza formada por los propios afectados.
En la Escuela de La Ermita, a tres kilómetros de la Escuela “Laura Vicuña”, en la comunidad El Hatillo, también hay personas refugiadas, aunque sólo llegan allí a dormir por las noches.
Ayer se acabó el alimento, pero un grupo de comerciantes del Mercado Central llegó con un camión lleno de plátanos, arroz, frijoles, sal, café y azúcar, que repartieron entre la población.
Aquí encontramos a un grupo de personas clasificando la ropa que les llegó donada a los pobladores de La Ermita, para luego repartirla entre los que la necesitan.
La ministra de la Familia, Rosa Argentina López, quien preside la Comisión de Suministros y Alimentos dentro del Comité de Emergencia, se quejó de la actitud de algunos pobladores, que según ella no reconocen el esfuerzo que el gobierno ha hecho para llevarles la ayuda recopilada entre organismos internacionales, como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y Visión Mundial.
Según López, la comida que les dio el PMA para que la repartan en las comunidades de la Laguna de Apoyo, la están distribuyendo por las noches, porque sólo así pueden asegurarse que la reciben quienes de verdad la necesitan, porque no tienen ni qué comer.
Faltan colchones en los refugios
Algo de lo que se quejaron muchos de los refugiados en las localidades cercanas a la Laguna de Apoyo, es de la falta de colchones para dormir.
Para protegerse del frío, la gente coloca toallas, pantalones y camisas en el piso de la Escuela “Laura Vicuña” y la Escuela República Alemana en San Juan de Oriente.
Rosa Juárez, dijo que muchos niños duermen en el suelo, exponiéndose a contraer catarro, pero en los refugios hacen lo que se puede para garantizar la comida, agua y un techo para dormir.
Algunas personas de la sociedad civil distribuyeron 150 colchonetas en cinco de los siete refugios, es decir 30 por cada uno, pero no fueron suficientes.
En los refugios, las principales enfermedades reportadas por las brigadas médicas son infecciones respiratorias y diarrea, síndromes ansiosos, dolores de cabeza y parasitosis.
El Ministerio de Salud asegura que han trasladado 25 brigadas médicas a las zonas de Pacaya, Pacayita, Noquinohomo, Nandasmo, Catarina, San Juan de Oriente, Masatepe, albergue “Laura Vicuña” y Las Pilas. Las brigadas están formadas con personal de Managua, Granada, Rivas, Carazo y Masaya.
Desde que comenzó la emergencia, el Hospital de Masaya ha atendido más de 300 consultas, nueve cirugías de emergencia, tres cesáreas y 17 partos. Las brigadas médicas móviles han brindado 251 consultas en La Ermita, Diriomito y El Comején.