Al terminar la Guerra Nacional en 1857, nuestros hermanos costarricenses se adueñaron de todos los vapores que navegaban el Río San Juan y el Lago de Nicaragua, poniendo de pretexto que con esa medida defendían su territorio, hasta que Nicaragua declaró la guerra a los costarricenses, éstos ceden y entregan los vapores.
Con el transcurso del tiempo nos olvidamos de Río San Juan, los costarricenses vuelven a la carga a patrullar el Río San Juan armados, con el pretexto que tenían que escoltar a los vapores que comerciaban. En la actualidad se firma un acuerdo, dizque para avituallamiento de algunos puestos situados en las márgenes del río.
En mi opinión la reglamentación del acuerdo debe especificar:
1. Que el avituallamiento del puesto se debe de dar sólo cuando no existan vías de comunicación en Costa Rica.
2. El permiso debe darse 1 ó 2 días al mes porque no se va a avituallar para el desayuno, refresco, almuerzo, refresco y cena.
3. Es potestad de Nicaragua acompañar a los avitualladores si lo estiman conveniente.
4. El tratado que tenga un tiempo límite mientras construyan vías de comunicación a los puestos. Este acuerdo debe aprobarse por la Asamblea Nacional.
Si no se reglamenta este acuerdo adecuadamente, se estaría atentando contra la Soberanía Nacional
DR. JAIME MARENCO MONTERREY
Rivas.