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El Viejo.– Las fincas bananeras descendieron su capacidad de embarque. Las labores culturales disminuyeron también y una gran masa de trabajadores tiene amenazado su puesto de trabajo.
Para el señor Miguel Cuadra Venerio, representante de la bananera “El Cardón”, suspender contratos individuales no es una decisión generalizada entre los productores de la fruta tropical, sino más bien, una medida individual de cada finca que tiene sus propias características, aunque la crisis envuelve a las trece fincas en general.
Parte de las alternativas en este esfuerzo especial es abandonar algunas áreas para atender las más productivas y que en el 2001 aumenten la capacidad de producción en un ciclo donde el rubro tiene gran demanda, pero no se necesitan tantos brazos o fuerza laboral en los próximos 6 meses, según la información.
Los recortes de personal se están registrando al menos en cinco fincas bananeras y según se conoció, se ha cesanteado a unos 200 obreros agrícolas, de cinco mil que genera la actividad económica en todo tiempo.
“Entre menos embarques hay, existe menos demanda de trabajo”, justificó Cuadra Venerio quien estima que se viven momentos difíciles, con la esperanza que vendrán mejores tiempos prontamente.
El licenciado Rafael Pérez, delegado del Ministerio del Trabajo en Chinandega, dijo que se está generando el fenómeno de las suspensiones, “muy de moda en este momento”, pero para autorizarlas debemos tener más que una justificación, en aras de no dañar a la clase trabajadora.
“Las empresas están demostrando su crisis financiera y por ello autorizamos a las fincas “María Elsa”, “Emma”, “Elisa” y “El Hular” una recesión laboral, sin embargo estamos atentos que estas suspensiones no afecten a enfermeras, maestros, embarazadas, enfermos o sindicalistas”, expresó el funcionario.