LUCIA VARGAS [email protected]
CARAZO.- La zona costera fue un punto de referencia para Visión Mundial Nicaragua desde que inició su labor en el departamento, porque posee mayores niveles de pobreza que el resto de municipios.
Según el informe presentado por el Ing. Róger Araica Salas, director nacional de Visión Mundial, Carazo, Masaya y Granada forman parte del programa de ayuda que ejecutan desde hace 10 años, beneficiando a 125,000 personas pobres para promover la transformación humana.
En Carazo, las estrategias de colaboración se han montado en las comunidades, entre las que se destacan la zona costera, Gusacatán, Güisquiliapa, Cañas Blancas, Román Esteban, El Zapotal, El Aguacate, La Pita, El Coyol, y El Polvasal, y otros.
Protagonismo infantil, agricultura, educación, salud y desarrollo espiritual, son las áreas estratégicas que utilizan para aliviar la situación económica de miles de familias.
Dos mil niños y niñas son parte del programa montado en Carazo, cuyos infantes entre edades de preescolar a diez años, están patrocinados por donantes que en su mayoría son ancianos jubilados, trabajadores de hoteles, obreros y empleados públicos de Latinoamérica, nicaragüenses que viven en Estados Unidos, canadienses, etc.
“Lo curioso es que los donantes no son personas adineradas, sino incluso jubilados, que desean compartir lo poco que tienen con un niño pobre”, afirmó Araica, quien explicó que el patrocinio consiste en becas de estudio, mochilas, libros, uniforme y zapatos.
El representante de Visión Mundial en Nicaragua indicó que iniciaron con proyectos de emergencia alimentaria a finales del 88 con el huracán “Juana”, cuando ya tenían presencia en Costa Rica, por lo que se fueron identificando con la IV Región del país.
Al celebrar el 50 aniversario de Visión Mundial, el aporte de la entidad va dirigido a la problemática familiar que enfrentan los hijos de campesinos, cuyas carencias van desde un par de zapatos hasta alimentos. “El problema de la subalimentación es preocupante y además la falta de trabajo, crédito y alternativas de subsistencia”, señaló el entrevistado.
“Con los niños del campo la idea es que ellos tengan presencia y protagonismo, que ocupen espacios sociales y que se den cuenta que tienen derechos”, enfatizó el funcionario, tras señalar que con estos programas abren una puerta a la niñez rural para que se exprese en la ciudad.
Otro de los aspectos estratégicos que manejan es impulsar la agricultura sostenible, para lo cual se formó un programa de crédito a la pequeña empresa con la Fundación 2000 con sede en Masaya, con el que hasta ahora han dado seguimiento a más de 560 productores de la región.
Dentro de las metas de Visión Mundial está erradicar el trabajo infantil y para el año 2001 pretenden que todos los niños patrocinados no estén desnutridos, aprueben sus estudios primarios con excelentes notas, y evitar las deserciones escolares.