MOISÉS CENTENOEspecial para LA PRENSA
BONANZA.— La güirisería en Mina Bonanza es una manera de paliar el desempleo que agobia a los habitantes de este municipio, a través del trabajo en la búsqueda de oro artesanalmente, ello mantiene “viva” a Bonanza.
Sin embargo, buscar productos para el procesamiento del metal es un problema para los güiriseros. Tal como ocurrió al líder mayagna Atelston Genaro, directivo del Desarrollo de la Pequeña Minería (DPM), quien fue detenido por comprar 93 libras de cianuro.
Según Atelston, como güiriseros asociados al DPM en Bonanza, están facultados de acuerdo al Registro Público Mercantil a hacer uso del cianuro. Por ello, compró al comerciante Jorge Ortiz, 93 libras del producto.
Atelston no imaginó que iba a costarle la cárcel y afirma que se le están violentando sus derechos humanos, ya que no conoce “ninguna demanda”.
Indicó que agentes policiales allanaron su vivienda, luego lo detuvieron, argumentando que era por orden judicial.
El también ex miembro del Consejo Regional del Atlántico Norte dijo que su detención obedece a chantajes y presiones de los empresarios extranjeros.
El DPM ofrece alternativas de servicio de procesamiento de oro a los demás colectivos del pueblo minero de Bonanza, según Miguel Suárez Zelaya, coordinador de esa entidad.
Agregó que existe desconfianza entre los güiriseros en la entrega de broza a la empresa HEMCONIC, pues casi siempre no obtienen resultados satisfactorios, contrario a lo que ocurre cuando ésta es procesada en el DPM, ubicada en Vesubio.
Pero el jefe policial en Bonanza, capitán Francisco Orozco, dijo que existe una orden judicial producto de la pérdida de dos barriles de cianuro a la empresa HEMCONIC, lo cual amerita una investigación y “Atelston Genaro es parte de ella”.
“Queremos que nos dejen trabajar tranquilos”, dijeron los güiriseros en Bonanza. “No queremos tomar las armas, la violencia nos lleva al fracaso, pero si no hay alternativas de trabajo en nuestro pueblo, ni modo”, dijo Miguel Suárez.
“Solicitamos a las organizaciones de los derechos humanos la presencia en el municipio de Bonanza y que intercedan por nosotros los desposeídos, pues aquí el Juez Local se cree el presidente de la República que puede hacer lo que él quiere”, concluyó diciendo Atelston Genaro, desde la cárcel de Bonanza.