MARIELA OCÓN RODRÍGUEZ
A pesar que Managua es dueña de la mejor calidad de agua a escala centroamericana, el país aún carece de políticas y estrategias de prevención que permitan darle un cuido necesario al sistema acuífero e ir reduciendo las probabilidades de contaminación de las aguas.
Arcadio Choza, director de Políticas Ambientales del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA), y Sergio Gámez, director de Investigación Ambiental de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), manifestaron que en Nicaragua urgen políticas de estrategias y protección para implementar acciones en cualquiera de las cuencas subterráneas que hasta el momento abastecen de agua a Managua.
“No tenemos a mano leyes que nos protejan, y urge tomar medidas de protección para tomar acciones ambientales e implementarlas en las cuencas que hasta el momento están suministrando agua potable a la ciudadanía”, indicó Choza.
A juicio de los investigadores, hasta la fecha Managua se abastece de agua potable gracias a las cuencas central, oriental y occidental, que abastecen a las baterías de pozos que se encuentran localizados en Ticuantepe y los barrios Carlos Fonseca y Sabana Grande, debido a que Asososca desde 1990, abastece de agua a Managua únicamente en casos de emergencia.
“Al contar el país con leyes de protección, nos permitiría tener mejoras en la calidad del agua de pozo o subterránea, ya que nos evitaría cualquier duda de una posible contaminación”, aseguró Gámez.
El catedrático de la UNI indicó que en cuanto tengan medidas de protección contarían con un grupo de vigilancia que esté en estudio permanente de la calidad del acuífero.
Desde 1990 se han invertido alrededor de 80,000 dólares en la capacitación del personal que labora en los proyectos de agua subterránea y trabajo de transporte de agua a las tuberías, “a pesar que es agua de pozo nos lleva trabajo hacerla llegar hasta las casas y eso es lo que afecta que cada mes el agua sea más cara”, explicó Choza.
Los trabajos para buscar agua subterránea iniciaron a partir de 1990, y al verse carente de leyes de protección de la calidad del agua, se realizan dentro del marco “Plan de Acción Nacional de Recursos Hídricos”, que llevan a cabo MARENA, UNI y la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (ENACAL).
Los especialistas aseguraron que Nicaragua tiene capacidad de abastecimiento de agua potable para rato, y que lo más caro es hacerla llegar a los pobladores.