Alemán busca un atajo jurídico

Coinciden juristas en torno a “nueva idea” que trajo de Washington    Pretende convocar a una elección presidencial en el 2001 para luego pasar a una Constituyente que anule esa elección “Eso es llegar al mismo punto que cuestionan los donantes, pero usando otro camino”, valora Alejandro Serrano Alejandro Serrano Caldera. HUMBERTO MEZA La “nueva idea” […]

Coinciden juristas en torno a “nueva idea” que trajo de Washington









 

 Pretende convocar a una elección presidencial en el 2001 para luego pasar a una Constituyente que anule esa elección

 “Eso es llegar al mismo punto que cuestionan los donantes, pero usando otro camino”, valora Alejandro Serrano

Alejandro Serrano Caldera.

HUMBERTO MEZA


La “nueva idea” de mezclar las elecciones generales del 2001 con la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, no tiene los mínimos sustentos jurídicos, de acuerdo a valoraciones de expertos constitucionalistas.

Tras su regreso de Washington, donde fue presionado fuertemente por la comunidad cooperante para que desistiera de la idea de suspender las elecciones presidenciales, el Presidente Arnoldo Alemán reveló sus intenciones de mantener los comicios del 2001, para luego instalar una Asamblea Nacional Constituyente que incluso anule los resultados de esa elección.

Según el criterio del mandatario, los donantes pidieron respetar el calendario de elecciones nacionales, pero no hablaron de desistir de una Constituyente, anunciada desde hace 16 meses por el propio Alemán.

Según el jurista Alejandro Serrano Caldera, elegir presidente y una Asamblea Constituyente al mismo tiempo, para que luego ésta destituya al presidente recién electo, desacredita la voluntad del ciudadano que elegiría un nuevo presidente.

Por su parte, el experto constitucionalista Alberto Saborío, considera que la propuesta del mandatario contradice la actual Constitución, que obliga a efectuar elecciones de poderes constituidos (Presidente de la República, Diputados de la Asamblea Nacional, etc.), totalmente separados de una Asamblea Constituyente.

“En resumen, si él quiere una Constituyente, tendría que reformar parcialmente la Constitución para que sea posible elegir una Constituyente y al mismo tiempo un Parlamento. Si él convoca a un Parlamento y a la vez una Constituyente, eso ya no es un Parlamento, pero si quiere convocar a un Parlamento, para después convertirlo en Constituyente, eso ya violaría la Constitución”, valoró.

De acuerdo a los artículos 191 y 193 de la Constitución Política, la iniciativa para una Asamblea Constituyente debe ser presentada por la mitad más uno de los diputados, y aprobada por una votación de dos tercios del mismo Parlamento.

“Al aprobarse la iniciativa de reforma total, la Asamblea Nacional fijará un plazo para la convocatoria de elecciones de Asamblea Nacional Constituyente. La Asamblea Nacional conservará su mandato, hasta la instalación de la nueva Constituyente”, agrega el artículo.

Para Saborío, la anterior disposición refleja que una elección de “constituyentistas” debe ser separada e independiente de cualquier otra elección, inclusive de diputados o de nuevos presidente y vicepresidente.

Por su parte, Serrano explicó: “Si eso se hizo en 1984, es porque fue un caso excepcional. No existía una Constitución Política que estableciera las reglas del juego, como las establece ahora el sistema democrático”.

Según Saborío, Alemán no está calculando los intereses de los diputados. “La argamasa que tiene el PLC es meramente prebendaria. Transformar una Asamblea Nacional en Constituyente es acabar con los puestos de los nuevos diputados, y eso no lo van a aceptar. Nadie va a querer someterse a una aventura que dure sólo dos o tres meses”.


¿Qué es una Asamblea Constituyente?

La Asamblea Constituyente es una institución temporal que elige directamente el pueblo, a través de elecciones especiales, para disolver todos los Poderes del Estado (Asamblea Nacional, Poder Ejecutivo y Corte Suprema de Justicia).

Tiene amplias facultades, incluso para ordenar un nuevo sistema y hasta cambiar el nombre de un país. La iniciativa de elegir una Constituyente es presentada por la mitad más uno de los diputados, y aprobada por dos tercios del Parlamento. Una vez convocada, el Consejo Supremo Electoral ordenará la elección, similar a la de cualquier otro comicio.

La Asamblea Nacional deberá definir su período de duración y la cantidad de diputados “constituyentistas” a elegir

Política

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