Por alcanzar un ternero en comarca Santa Rita, 50 kilómetros al sur de Nueva Guinea, Socorro Orozco Reyes, de 60 años, fue atacada en más de una ocasión por una serpiente barba amarilla. Tres horas después, murió.
Serpiente
La serpiente y el mito
El pensamiento mítico persistirá mientras el hombre se plantee enigmas que no puede resolver. Respuesta a esos enigmas, es una prueba del misterio de la vida, que siempre doblegará a la razón, y un intento de traspasar esos límites. El mito no ha sido ni será jamás subyugado y derrotado: “Sigue siempre allí, acechando en la tiniebla, esperando su hora y su oportunidad” nos dice Ernst Cassirer. El problema surge cuando los vínculos racionales de una sociedad, leyes e instituciones, por una razón u otra pierden su fuerza y la respuesta mítica empieza a enseñorearse de la vida colectiva. Entonces la política se puebla de monstruos, de dioses brutales y rituales sanguinarios.