¿Será posible un ejército imparcial?

En 2007 Daniel Ortega llegó al poder… alteró el Código Militar y dejó a Avilés en forma indefinida. El ejército perdió rápidamente su carácter nacional y volvió a convertirse, como en tiempos de Somoza, en un ente politizado al servicio de una familia.

¡Es el sectarismo, estúpido!

Una buena sugerencia que exige hurgar nuestra historia. Al hacerlo podemos comenzar identificando uno de los problemas que más han dañado al país; el sectarismo; la adhesión fanática a un partido caracterizada por la intransigencia y la intolerancia.

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