Otra vez el Premio Ortega y Gasset

Eso lo escribió cuando en España había una dictadura y sus conceptos son válidos todavía en aquellos países que, como Nicaragua, viven bajo un régimen dictatorial.

Tomás Borge no quiere saber de Enríquez

En tono de elogio o de crítica, personas de diferentes países se han referido al premio Ortega y Gasset que el diario El País, de España, otorgó esta semana al periodista Octavio Enríquez, de LA PRENSA, por una investigación que dejó al descubierto el enriquecimiento ilícito de uno de los fundadores del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el comandante Tomás Borge Martínez.

En Letra Pequeña

Me siento tan orgulloso del premio que recibió Octavio Enríquez esta semana, tanto como si lo hubiese recibido yo mismo. No solo porque Octavio es un excelente periodista, sino también porque es un extraordinario ser humano. Premios como este tienen un enorme valor utilitario, más allá de su simbolismo. Nos sirven para saber que de este lado se están haciendo las cosas bien, sirven para estimularnos en la búsqueda del buen periodismo, para animarnos en estos tiempos difíciles y no sé qué uso le dará a la dotación económica que el premio también trae, pero sí estoy seguro de que nunca se comprará un Rolex como con el que fanfarroneó el diputado Mario Valle en el trabajo que, paradójicamente, le valió el reconocimiento internacional.

El premio Ortega y Gasset

Cuando un periodista recibe un premio por la calidad extraordinaria de su trabajo —por alguno en particular o por su labor periodística en general—, se trata sin duda de un reconocimiento a su talento, a su excelencia, a su valor personal. Pero es también un reconocimiento al medio para el cual trabaja el periodista, porque de éste se puede decir que es él y sus circunstancias, tal como definió sabiamente la condición del hombre el gran filósofo español del siglo XX, don José Ortega y Gasset (1883-1955).

Periodismo de clase mundial

Aún preso del asombro que le produjo saber que se alzó con la vigésima octava edición del Premio Ortega y Gasset, Octavio Enríquez, periodista de la unidad de investigación y actual coeditor de la sección Nacionales del Diario LA PRENSA, asegura que nunca creyó ganar.

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