Emocionados

“No puede evitar emocionarme. Gracias por este reconocimiento. Hubiera tenido una carrera más larga, pero me firmaron tarde. Ahora hay más chance para los jóvenes y espero lo aprovechen”, manifestó el exlanzador de Grandes Ligas, Porfirio Altamirano, luego de recibir la Orden a la Excelencia Deportiva Alexis Argüello, ayer en el Auditorio Miguel Larreynaga.

Un brazo de otra galaxia

De 1972 a 1984, Porfirio Altamirano construyó una de las carreras más espectaculares en la historia del beisbol nicaragüense, saltando de una comunidad campesina, Wiscanal, al equipo más popular del país, el Bóer, luego mostró su clase con la Selección Nacional de Nicaragua, blanqueando a Cuba y a los Estados Unidos, antes de quebrar el récord de juegos salvados en el beisbol profesional de Venezuela, una vez que había ascendido a las Grandes Ligas con los Filis de Filadelfia.

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