La patria que quiero

Uno de los mensajes populistas esgrimidos a diario por los voceros del Gobierno (de Venezuela) es que “tenemos patria”, utilizando el mismo para tratar de neutralizar cualquier adversidad creada por las acciones gubernamentales, cuando nos dicen que no importan los problemas de escasez, los pésimos servicios públicos, la inseguridad personal, la alta inflación y tantas otras calamidades que padecemos, porque “tenemos patria”, la patria creada por el socialismo del siglo XXI. No dudan quienes defienden ese esquema político de tildar a los que lo adversamos de traidores a la patria, vendidos al imperio, apátridas, y tantos otros epítetos denigrantes.

El populismo en marcha

Los peligros contra la democracia acechan a Centroamérica y los blancos ahora son El Salvador y Costa Rica. Dicen que las campañas de dos candidatos fueron seducidas por una ideología extranjera y no me refiero al rancio comunismo, fracasado y decadente, sino al socialismo del siglo 21.

Más allá del discurso populista

A propósito de las negociaciones de salario mínimo, un antiguo líder sindical argumentaba sobre una posición del sector empresarial relacionada a que el aumento salarial debe ser de un dígito que «esa propuesta como la voy a calificar digna de unos empresarios que están acostumbrados a mantener sus utilidades no sobre la base de la inversión sino sobre la base de la explotación de la fuerza de trabajo.”

“Lo vamos a hacer…”

Por suerte aún hay cifras por el mundo y aparecen libros y documentos testimoniales que constituyen una esperanza cierta de que en algún momento las cosas serán puestas en su sitio y el actual “relato” —progresista y populista— sobre América Latina, será arrasado por la verdadera historia y quedará expuesto como una gran mentira alimentada por los mandamases de ocasión y aupada por una manga de testaferros oportunistas y por no menos cobardes e hipócritas colaboracionista que asienten, callan o meramente dan vuelta la cara.

Cartas al Director

En estos días, Nicaragua entera vuelve a caer presa del populismo, de las frases rebuscadas y repetidas con mayor fuerza, para conmemorar un año más en que nuestro país cayó en las garras de un socialismo-comunismo.

Alternativas democráticas al circo populista

Recientemente fui invitada a asistir como miembro de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia a su III Asamblea, celebrada en Tegucigalpa, Honduras. La Redlad es una organización que empezó apenas hace cinco años, y actualmente aglutina a más de 400 organizaciones y miembros a lo largo y ancho de América Latina y el Caribe. Algo que sorprende es cómo se ha logrado cohesionar tal variedad de ideologías, criterios, pensamientos, edades, colores, preferencias sexuales, etc. en este grupo, donde lo que impera es un sentimiento de fraternidad entre sus miembros, y la decisión de continuar luchando para que en todos los países que están representados en la Redlad se instaure la democracia plena. Y hablo de continuar luchando porque hasta ahora en muchos de los países de América Latina y el Caribe lo que existe son gobiernos dizque democráticos, pero que realmente son Estados fallidos, que jamás van a lograr sacar del subdesarrollo y la pobreza a sus países. ¿Por qué? Sencillo: porque en primer lugar, en segundo lugar y tercer lugar; no tienen el mínimo interés que la situación cambie. La pobreza, la desigualdad, la exclusión, la falta de salud y la pésima educación, no son rubros a mejorar, como lo dicen los “políticos” en sus discursos que rebalsan en demagogia; sino al contrario, son elementos que deben de mantener tal cual, porque son el sustento de sus gobiernos corruptos y déspotas. La ignorancia y la falta de oportunidades obligan a los pueblos a vivir de sueños y a conformarse con migajas para subsistir.

Populistas sin máscaras

Desembozadamente, con esa soberbia del poder común a sus colegas, amigos y correligionarios Rafael Correa, Cristina Kirchner, Daniel Ortega y el extinto Hugo Chávez y sus herederos, —y con la que soñaron el hondureño Zelaya y el paraguayo Lugo— Evo Morales anunció que continuará en el poder en Bolivia —por ahora por un periodo más (el tercero)— y para lo cual se presentará a la reelección en el 2014.

Populismo y vivir bonito no van

El aspecto o geografía de nuestras ciudades y carreteras está cambiando. Pero lo que se ve no es más bonito o limpio, sino más feo y sucio. Por todas partes proliferan las truchas; mezcla de comercios informales, fritangas y ventas de chucherías, que invaden los parques, aceras y atrios de iglesias en las ciudades, y flanquean las carreteras ocupando los derechos de vía.

El populismo enriquecedor

El sábado 16 de marzo corriente, publicamos un reportaje sobre el impresionante enriquecimiento de la familia del finado expresidente populista de Venezuela, Hugo Chávez, a partir de que este subió al poder en 1999. Según el reportaje tomado de las publicaciones internacionales Semana.com y ABC.es, la fortuna amasada por los Chávez al amparo del lucrativo poder político de Venezuela, oscila entre 1,800 y 2,000 millones de dólares, lo cual contrasta notablemente con la frase que el dictador populista venezolano solía repetir en sus extensas peroratas, de que “ser rico es malo”.

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