El jurado ya tiene sus elegidos

Cuatro de poesía, dos de narrativa y una de ensayo fueron las obras seleccionadas por el Centro Nicaragüense de Escritores para este año.

Poesía en clavicordio

Lejano clavicordio, Concierto y poemas en homenaje a Rubén Darío, por Bernard Gordillo Brockmann, en el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica, a las 6:30 p.m. el próximo viernes 3 de agosto.

Poesía visual

Hace 110 años un prestidigitador llamado Georges Méliès vio en el cinematógrafo la mejor manera de crear una ilusión de 14 minutos llamada Viaje a la Luna , que inició el romance entre ese arte joven y un público de mirada ingenua que creyó que esas imágenes eran demasiado bellas para ser falsas.

Vigores reunidos

Tres disciplinas artísticas se unen, literatura, pintura y canto. El escritor Erick Blandón Guevara hablará en la hora del Autor y su obra , programa organizado por el Festival de Poesía en Granada, una muestra de la pintura de Elvin Arróliga y la presentación musical de Caridad Rosado, directora del conservatorio de música de la Universidad Politécnica de Nicaragua, Upoli.

Poesía de las mujeres

Voces de mujeres en la literatura centroamericana será presentada hoy a las 4:00 p.m. en el auditorio del Paraninfo de la Universidad Nacional Autónoma de León, por Marta Leonor González.

El amor

Miro venir al amor ronroneante,como gato sigiloso y servil,restregándose con todosa cambio de una leve y fugaz caricia.

Despedida breve

Y así entonces te vasporque crees que allá estálo retozante y sin conflictos.El horizonte donde los demoniosde la creación no salgan a jodera las parejas y ya felices festejenhablando picardías de maridosy no tengan que oír una y otra vezidioteces sobre Descartes, o elya reconocido verso de Cavalcantirecogido por Dante y remozadopor Eliot, himno sacramental de los abandonados:“because I don’t turn again,because I don’t turn…”

Lavandero

Debajo del lavandero dondeDominga estruja sábanas del hotelcorre veloz un riachuelo azulosoy hediondo hacia el patiocomo la pretenciosa eternidadde la vida.

El sótano del ángel

Algunos me preguntan qué se siente cuidar de un asesino. No respondo mucho. Qué tal si el asesino cuidó primero de mí. Es ahora extraño recordar todos los eventos que me llevaron a hacerme cargo de este hombre, de alguna forma mi vida siempre estuvo ligada a él, ahora no veo ninguna dificultad en tenerlo cerca, realmente fue lo que siempre deseé.Lo veo ahora, tan distante al hombre que dicen que fue, digo dicen porque aunque estuve presente y de alguna manera formé parte de todo, para mí siempre ha sido esencialmente él, siempre el mismo, un hombre cuyos crímenes fueron empujados por querer cruzar la frontera del amor, por querer transgredir a una región donde solo encontró soledad.Tal vez fue a causa de que él siempre había sido una sombra, tal vez porque aquel rostro pálido envuelto en un luto perpetuo nunca había estremecido a nadie, en aquellas perdurables calles de lodo, ninguno vio hincharse a la bestia dentro de su cabeza, tal vez había sido eso. Se levantaba dentro de su soledad cada día a la luz de los atardeceres, hasta que rostros nuevos y ajenos a su rutina demoledora comenzaron a poblar su cabeza delicada, hasta que sus horas muertas lo hicieron pensar demasiado, decidirse, aunque nunca había tomado grandes decisiones, a conquistar sus deseos grotescos, a envolverse en las fantasías crepitando en su mente.Su vida fue una negrura, no podría abandonarlo a la suerte de sus días cuando todos piensan que es un monstruo del que hay que huir. A veces me reprendo a mí misma por no haber visto crecer en su cabeza esas ideas bizarras que lo llevaron a hacer lo que hizo. Tal vez yo pude haberlo detenido, aunque tal vez, siendo la niña que era también pude haberme unido a su plan maligno por muy increíble e imposible que pudo haber resultado la idea de atrapar un ángel de verdad. Sin embargo lo más extraño es que de cierta forma lo logró…

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