El ángel de los niños con cáncer

Le dicen “El Flaco”. Lustró zapatos, vendió mangos y quiso ser sacerdote jesuita. Fulgencio Báez tiene contextura delgada, barba canosa y más de veinte años luchando por los niños con cáncer en Nicaragua.

Mantener su “pachita” limpia

Lo más habitual es lavar el biberón del bebé con agua y jabón, a no ser que el pediatra recomiende esterilizar los biberones (en recién nacidos, en bebés prematuros, etc).

Médicos esclavos

Las hijas menores del médico pediatra Álvaro Salgado están contentas. No quieren que su papá regrese al Hospital Humberto Alvarado de Masaya donde trabajó los últimos 17 años. Por primera vez él dispone de tiempo para juguetear y compartir con ellas, actividades que eran impensables hasta hace poco. El pediatra —uno de los 14 especialistas que hay en el sistema público de ese departamento—, calcula que sus jornadas laborales en ese centro asistencial sobrepasaban las 80 horas semanales. Cada día cumplía jornadas de ocho horas como cualquier otro trabajador, sin embargo, cada cinco días, a veces cada seis, debía hacer turnos de 24 horas que terminaba y luego empalmaba con su jornada regular de ocho horas. Es decir que una jornada de Salgado, y del resto de personal médico, dura 32 horas.

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