Del duelo a la palabra, resignificar para sostener la vida

Politizar el duelo no es instrumentalizar el sufrimiento: es, en mi caso, negarse a que la violencia tenga la última palabra. Cuando el duelo se nombra, se comparte y se sostiene en comunidad, deja de ser una experiencia solitaria… No solo para cerrar la herida, sino para impedir que el silencio la borre

Literatura, libertad de palabra

Vivo en mi lengua, que es mi patria, y vivo en la lengua y en la memoria de mi pueblo. Ninguna tiranía puede quitarme la lengua en la que escribo, ni puede quitarme la pertenencia a la gente que, desde mi infancia, da vida a mi escritura.

Fruto y palabra

Hoy vivimos en un mundo en el que todos pretendemos ser maestros (lo sabemos todo), todos nos creemos en el derecho de ser jueces de los demás, todos hemos provocado la devaluación de la palabra.

¿La palabra o la vida?

La enseñanza de Jesús es bien clara: la palabra solo es válida y creíble cuando va acompañada por el hecho

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