Nemesio Porras tenía un bate explosivo y una defensa solvente, dos herramientas que seguro le habrían abierto las puertas hacia las Mayores
Nemesio Porras
Las duras confesiones de una leyenda del beisbol nicaragüense: «No quería aceptar que era un alcohólico»
Una de las grandes figuras del beisbol nacional libra batallas que lo están superando, mientras deja en claro la frustración que le provoca no haber aprovechado mejor su talento
Zona de Strikes: JC Ramírez, un símbolo de lucha permanente
JC Ramírez no ha dejado de dar la batalla e intentará un regreso a las Mayores, pero antes pretende brillar con los Tomateros en México
Impresionante… Nemesio Porras tuvo racha de 19 años seguidos bateando sobre .300
Este bateador sostiene una marca que combina la consistencia y la durabilidad, difícil de superar aun en esta época de pura dinamita.
Un cubano encabeza los cinco mejores promedio de bateo en una temporada del beisbol nicaragüense
A pesar de todas las métricas modernas y el glamour de los jonrones, el porcentaje de bateo sigue siendo la estadística más popular de los fanáticos.
Zona de Strikes: Aníbal Vega jugaba con gran electricidad
Con su bate muy violento, una técnica defensiva muy precisa y una toalla agitada por sus brazos, Aníbal Vega entró hondo en el sentimiento de los fanáticos
Aluminio vs. Madera: aquí los cinco mejores bateadores con cada tipo de bate
Nemesio Porras y Ofilio Castro son los mejores representantes con cada tipo de bate y están a la cabeza con los mejores promedios de bateo.
Zona de Strikes: Pedro Selva era un artillero cargado de dinamita
Pedro Selva jugó diez años en Primera División, pero no necesitó más para dejar bien establecido su nombre como un artillero temible en el beisbol nacional
Zona de Strikes: El impacto de Ernesto López, el «Tiburón Mayor»
Ernesto López es el símbolo del jonrón en el beisbol nacional, luego de acumular unos registros que han garantizado la permanencia de su nombre en la memoria
Zona de Strikes: Roberto Espino, un líder que impacta con su ejemplo
Roberto Espino fue un destacado jugador del Bóer, que no solo impactó con sus logros en el terreno de juego, sino con su sencillez y verguenza deportiva