Es un mundo difícil para tomar un descanso

La Semana Santa recién pasada, aún si no creyente, fue por decreto una afrenta adicional a las creencias de la gente, que algún imbécil pretende confiscar sin compensación.

Sobre la diplomacia perversa

El Memorando de Budapest de 1994, por el que Ucrania se obligó a renunciar a su arsenal nuclear a cambio de que Moscú, Londres y Washington se comprometieran a respetar su soberanía e integridad territorial. Ucrania cumplió, Rusia no.

El marxismo y los molinos de viento

Aún quedan nostálgicos de la utopía marxista con su fracasada dictadura del proletariado… Más peligrosos son los leninistas que aún piensan que con un puñado de terroristas profesionales y una caterva de corruptos pueden mantener sometido a un país que desea ser libre. Vana ilusión.

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