Patria, socialismo o fórmula 1 en Afganistán

Dice bien Gideon Rachman, del Financial Times, que atrocidades como el Holocausto o el genocidio de Rwanda, que costó casi un millón de vidas en 1994, o la masacre de Srebrenica, en 1995, no son comparables con lo que hasta ahora ocurrió en Libia. Sin embargo, la cosa podría empeorar y ya hay gente, como Gareth Evans, uno de los padres de la doctrina de la “responsabilidad de proteger”, que sostiene que el mundo no puede tolerar estas brutalidades y que la intervención internacional, incluso armada, está justificada.

Atención al suscriptor