Vargas Llosa está mayor

Madrid. Que es grande, que está mayor, es una manera de decir que una persona es vieja. Digamos, una forma más elegante, menos agresiva si se quiere, de calificar un anciano.

Más y mejor mercado, más y mejor Estado

Mario Vargas Llosa, un extraordinario creador literario galardonado con el Premio Nobel de Literatura, es además un notable ensayista —en LA PRENSA se publican quincenalmente sus artículos periodísticos— y un militante político desenfrenado del pensamiento libertario, esto es, del pensamiento liberal en su versión extrema o, algunos dirán, en su versión más pura.

Al borde del abismo

Cuando el gobierno venezolano de Nicolás Maduro autorizó a su guardia pretoriana usar armas de fuego contra las manifestaciones callejeras de los estudiantes sabían muy bien lo que hacía: seis jóvenes han sido asesinados en las últimas semanas por la policía, tratando de acallar las protestas de una sociedad cada vez más enfurecida contra los atropellos desenfrenados de la dictadura chavista, la corrupción generalizada del régimen, el desabastecimiento, el colapso de la legalidad y la situación creciente de caos que se va extendiendo por todo el país.

“La felicidad, ja, ja”

¿Qué mejor demostración de que no hay, ni ha habido, ni habrá nunca “países felices”? La felicidad no es colectiva sino individual y privada —lo que hace feliz a una persona puede hacer infelices a muchas otras y viceversa— y la historia reciente está plagada de ejemplos

Subió a las tablas

Mario Vargas Llosa confiesa que siente el pánico de la inseguridad. Todos los días se pregunta si ha tomado la decisión correcta.

Vargas Llosa: A más desarrollo, menos protección a la infancia

Al escritor peruano Mario Vargas Llosa le preocupa mucho la situación que vive la infancia y no solo en el mundo menos desarrollado, porque, por contradictorio que pueda parecer, «no es verdad» -dice- que esté más protegida en los países más desarrollados económicamente.

Vargas Llosa, el dramaturgo

Mario Vargas Llosa, en los años cincuenta en Perú, hubiera vivido en un ambiente con un teatro más potenciado, seguro que hubiera sido mucho más dramaturgo, pero sin dejar de ser novelista. Así lo ha reconocido en la presentación de su obra teatral

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