Cinco abridores y un relevista componen este grupo que sobresale por imponer marcas de picheo a lo largo de sus respectivas carreras
Julio Moya
Las duras confesiones de una leyenda del beisbol nicaragüense: «No quería aceptar que era un alcohólico»
Una de las grandes figuras del beisbol nacional libra batallas que lo están superando, mientras deja en claro la frustración que le provoca no haber aprovechado mejor su talento
Zona de Strikes: Lo más impactante en Series Finales
Hay lanzadores como conquistaron tres victorias en una Final, pero el impacto de Franklin López en 1991 ante Chinandega, sigue fresco en la memoria
Zona de Strikes: Wilton López, un legítimo guerrero en el box
Wilton López fue un auténtico «as» a nivel nacional y con la Selección y además, logró sostenerse tres años de forma consistente en las Grandes Ligas
Zona de Strikes: Daniel Miranda, un chavalo que lanzó como hombre
Daniel Miranda es el último lanzador de 20 victorias en el beisbol nacional, pero sobre todo, llegó a ser un brazo estelar en la Selección Nacional
Solo un lanzador invencible en los últimos 50 años en el beisbol nicaragüense
Aquí la lista de los lanzadores con el mejor balance de ganados y perdidos en una temporada de los campeonatos nacionales de beisbol.
Cuatro brazos de hierro: 20 triunfos y 20 juegos completos al mismo tiempo
Si ganar 20 partidos en una temporada, acumular 20 juegos completos es una hazaña y hacer ambas cosas al mismo tiempo ha sido una rareza en nuestro beisbol.
Zona de Strikes: Julio Espinoza, un auténtico «as» del montículo
Julio Espinoza no tenía un físico vigoroso, pero sí disponía de la habilidad y sabiduría, lo mismo que de una gran curva, para hacer estragos desde la colina
Zona de Strikes: Diego Sandino tenía la velocidad en su cabeza
Diego Sandino fue perseverante después de un inicio complicado, pero lanzó lo suficiente y bien como para ser considerado uno de los grandes lanzadores
Los monstruos existen, Julio Moya es uno de ellos en nuestro beisbol
Moya literalmente liquidaba a los bateadores sin piedad y fue el “caballo de batalla” en el cual se apoyaron los Leones para dominar un época.