Las lluvias lo volvieron a hacer

La culpa, según un ingeniero con quien consulté antes de escribir este artículo, me dijo con una sonrisa en los labios, la culpa es de quienes se les ocurrió poner la ciudad en las faldas de las sierras que circundan la capital.

Dios existe y anduvo por Texas

Sólo quienes no creen que existe un Dios son capaces de autorizar y celebrar las cosas que se están viendo en contra de seres humanos que con su fuerza de trabajo honrado han contribuido a hacer de los Estados Unidos lo que actualmente es.

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