La procesión va por dentro

Y aunque la imagen de Jesucristo crucificado deba chocar ahora entre pared y pared dentro de cualquier iglesia esquivando las bancas, su potencia semiótica traspasa los muros y es más noticia hoy que cuando se limitaba a repetir su recorrido tradicional.

Arte que es sagrado

El niño Jesús Monimbó es admirado por habitantes de Masaya, tiene aproximadamente 200 años de creación y forma parte de algunas de las piezas de imaginería popular que se exhiben en la muestra de arte sacro que organiza la Fundación Coen en Chinandega.

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