La historia de amor de la Gigantona y el Enano Cabezón

La tradición empezó en León en la época de la colonia española. Los indígenas crearon el baile para burlarse de los españoles, que los oprimían, aunque le dieron el tinte romántico del indígena enamorado de la bella española.

De coplas, amores y gigantonas

Por lo general las coplas son versos cortos directos y de doble sentido que las hace cómicas, con rima asonante o consonante con un lenguaje coloquial que nos ayudan a conocer las costumbres y el modo de vivir de una región

Rosita es la ganadora

“Rosita”, con 38 años de existencia, fue la ganadora del concurso de la gigantona que organizó la Alcaldía de León el pasado lunes en la plaza Juan José Quezada, frente a la catedral de León.

El escultor de las gigantonas

Los rostros de cada gigantona que recorre los barrios, repartos y avenidas de la ciudad de León, forman parte de la obra e inspiración del carpintero y artesano José Francisco Pérez López, de 67 años.

Así nacen las gigantonas

Jose Francisco Pérez López, de 67 años, tiene más de 30 años de elaborar las cabezas de la mayoría de las gigantonas que son utilizadas en León. Su trabajo consiste en pintarlas, ponerle el cabello y adornarla para que estén listas para bailar.

Temporada de gigantonas

A unque se considera a León como la cuna de la Gigantona, del Pepe (enano) Cabezón y del coplero, muy pocos conocen la historia de esta tradición que tiene más de cien años de propagarse a los demás departamentos de Nicaragua y a otros países del mundo.

¡A bailar gigantonas!

La primera gigantona Florentina se fabricó hace 145 años, en el barrio Laborío de León, medía tres metros y tenía cabeza de jícaro. Ahora, como un homenaje a aquella reliquia del folclor, artesanos leoneses han confeccionado otra Florentina, pero esta vez de 11.4 metros de alto, considerada hasta hoy la más grande del mundo.

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