Los niños más pequeños, entre 1 y 2 años gritan de felicidad. Montan en un carrusel ante la vigilancia atenta de sus padres o abuelos. A ellos también se les ve felices cuando los infantes suben al tren eléctrico que recorre unos sesenta metros en el circuito de juego y por el que nada más pagaron cinco córdobas en cada vuelta.
cronica
Notas para turistas
“La Champagne, barco viejo. Algún turista argentino que lea estas líneas, habrá hecho quizá en él la travesía del Havre á Nueva York, ó viceversa, pues este vapor hacía el servicio en aquella línea.
Desnutrición crónica infantil es del 19%
Mayra del Pilar Ponce Sánchez está atenta al desarrollo y nutrición de sus dos hijos, a quienes lleva mensualmente al puesto de salud para los controles de desarrollo infantil. Además, exhorta a sus vecinas en la comunidad Guadalupe Arriba, del municipio de San Ramón, a que también lo hagan.
Al trabajo en “bici”
Suena en mi cabeza Ojo de tigre. Detesto la película y todo lo referido a Rocky Balboa, pero admito que la cinta inmortalizó el tema como uno de esos que te llenan de energía incluso antes de mover siquiera un músculo.
Historias de mujer
Hace algún tiempo escribí un reportaje sobre violencia contra las mujeres. Lo que me empujó a escribirlo fueron las noticias que a diario veía en los periódicos. “La mata por celos”, “Otra mujer asesinada”, “Van 39 mujeres asesinadas”… En aquella ocasión me llamaba poderosamente la atención saber qué estaba pasando, por qué tantas mujeres muertas, pero además conocer las historias detrás de esas cifras. Ya en el terreno, hubo un dato interesante, la mayoría de las mujeres era asesinada por su pareja, ex pareja o alguien con quien haya tenido algún vínculo cercano.
Una mañana de denuncia
En un par de segundos, mi tradicional mañana de trabajo con café negro, revisión de correos electrónicos, bromas de doble sentido y lectura de periódicos, se transformó en una alucinante visita a la estación de la Policía. Ni siquiera tuve tiempo suficiente para reflexionar sobre lo que había ocurrido cuando me encontré viajando en una patrulla cuyo vidrio trasero hecho añicos amenazaba zafarse completamente y rodar quién sabe por dónde.