Morir a plazos y seguir viviendo luego
El presente, sin duda alguna, está conformado en la devastación más inhumana que se pueda concebir… Los cubanos padecen una situación peor que la de los esclavos del siglo XVIII con la agravante de que a todos les es muy fácil saber que hay una vida mejor y que para alcanzarla solo tienen que romper las cadenas que los oprimen.