Miguel Franjul


Una espada de Damocles sobre la libertad de prensa

El mundo ha cambiado. Las audiencias ya no son las mismas; el periodismo debe reinventarse sin abdicar de su esencia. La defensa de estas libertades es más ardua, pero no imposible. Exige lucidez, valentía y, sobre todo, la convicción de que sin prensa libre no hay sociedad libre.