Europa y la guerra en Ucrania
La guerra en Ucrania exige que Europa asuma un rol geopolítico fuerte ante los ataques híbridos de Rusia y la reducción del apoyo militar de Estados Unidos.
La guerra en Ucrania exige que Europa asuma un rol geopolítico fuerte ante los ataques híbridos de Rusia y la reducción del apoyo militar de Estados Unidos.
El fin de la hegemonía de EE. UU. da paso a un nuevo orden mundial marcado por la rivalidad con China, los BRICS y el riesgo de conflictos globales.
En cuanto a quién liderará Europa, no hay alternativa a Alemania y Francia. Las dos potencias europeas más fuertes deben dar un paso al frente para llenar el vacío. Los europeos ya no pueden simplemente esperar a que Estados Unidos les brinde el liderazgo necesario.
La retirada de Estados Unidos la obligará, junto con Francia y otros países, a asumir un liderazgo más firme en Europa, y debe ejercer el poder que conlleva con responsabilidad. Con el tiempo a la vuelta de la esquina, Alemania debe demostrar que está dispuesta y es capaz de afrontar el reto. El primer paso es rechazar la idea de que el transatlanticismo sigue vigente.
Lo que siempre había distinguido a Estados Unidos, desde su fundación hasta su ascenso como superpotencia mundial, era su profundo arraigo en los valores de la Ilustración. Los Padres Fundadores estaban plenamente comprometidos con el humanismo occidental y una constitución construida racionalmente.