Enrique Bolaños Geyer


La culpa no es solo de los caudillos

Hoy, una vez más, en Nicaragua se está haciendo historia. Mi admiración por estos jóvenes que están dándonos nuevamente la esperanza de un futuro mejor para todos, aunque me entristece la innecesaria pérdida de valiosas vidas por la injusta represión por el abuso de fuerza de las autoridades.