La pena de muerte

La pena de muerte, conocida como pena capital, ejecución o enjuiciamiento, consiste en provocar la muerte de una persona condenada por el Estado como castigo por cometer un delito establecido en la legislación, según la definición de Wikipedia. Es un problema con varias aristas ya que es contemplado desde un punto vista de religioso, moral y jurídico. Si lo analizamos desde el punto de vista religioso, condenar a muerte a una persona, va contra los mandamientos promulgados por la Iglesia católica y otras religiones; moralmente es totalmente reprochable ya que la moral también rechaza frontalmente matar a una persona y jurídicamente es contemplada como castigo por delitos graves cometidos por una persona contra otra estando establecida la pena en los códigos penales de muchos países. En derecho internacional, a nivel mundial no considera la pena de muerte como atentatoria por ser contra derechos humanos, pero sí se intenta restringir su aplicación, someter su imposición a ciertas garantías mínimas y animar a los Estados a su abolición.

Esta pena debe también distinguirse de las ejecuciones extrajudiciales, teniendo en cuenta que estas son cometidas sin el debido proceso legal, verbigracia las que cometen personas que no tienen ningún aval jurídico y son realizadas en muchos casos por cárteles de droga, sicarios pagados por un tercero para ejecutar a un enemigo.

Este tema se ha vuelto viral a través del caso de Crista Pike, una reclusa estadounidense que se encontraba en el corredor de la muerte y que el día que se le iba aplicar sobrevivió a la administración de dos dosis de pentobarbital durante su ejecución fallida a finales de septiembre de 2026, y ha sido trasladada a un hospital de Tennessee, lo que ha obligado al gobernador del estado a paralizar la ejecución de penas de muerte en su jurisdicción, lo que se ha vuelto un tema polémico entre los partidarios de la pena de muerte y los abolicionistas.

En realidad, esta pena ha existido prácticamente desde la antigüedad hasta nuestros días, pasando por todos los países de todos los continentes, pero vamos a hacer un recorrido de los países que actualmente la tienen en sus códigos penales. Empecemos en América donde se encuentra vigente principalmente en los Estados Unidos de América y algunos países del Caribe que la tienen vigente. El resto de países en algunos casos la han aplicado en tiempos pasados, pero en la actualidad no existe dicha pena en sus códigos penales.

En la actualidad, unos 53 países del mundo mantienen la pena de muerte en sus leyes. Según datos de Amnistía Internacional (AI), 145 países han abolido este castigo por ley o en la práctica. El uso de la pena capital se concentra en pocos gobiernos en sus leyes.

La mayoría de las ejecuciones ocurren en un grupo reducido de naciones, a saber: China, es el mayor ejecutor mundial, el gobierno oculta la cifra exacta, porque la considera secreto de Estado, pero los observadores como AI, consideran que son miles cada año; Irán concentra una gran parte de las ejecuciones globales registradas; Arabia Saudí aplica la pena de muerte de forma frecuente, Yemen mantiene un alto nivel de ejecuciones anuales, Estados Unidos es el único país de Norteamérica aplica la pena de muerte de manera activa con 47 ejecuciones registradas en 2025.

Otros países que la ejecutan de forma recurrente son, Egipto, Irak, Kuwait, y Vietnam. En países como Corea del Norte y Vietnam las cifras reales no se conocen con transparencia. En Corea del Norte son tan fuertes en sus ejecuciones que llegan al extremo de condenar a muerte a personas que por solo escribir un artículo de opinión sobre la situación del país es condenado a muerte.

Las formas de ejecutar la pena capital son muy variadas, como la inyección letal, el fusilamiento, ahorcamiento, la decapitación y el gas letal, en EE. UU. también se ejecutaba en la silla eléctrica, método que se abolió en la práctica.

En Europa se encuentra completamente abolida la pena capital, aunque en algunos países se aplica la pena de cadena perpetua, pero aún así, en casi todos los casos queda reducida a 30 años efectivos y que también se reducen por trabajos en los centros penitenciarios, conducta muy buena.

Otro tema estrechamente relacionado con el de la pena de muerte, es que en la mayoría de los países que se aplica son Estados autoritarios del extremo Oriente, donde no hay democracia, aunque también en países democráticos se aplica y el caso más visible es en los EE. UU., que ha sido desde su fundación en lado democrático y promotor de la democracia en otros países especialmente en América Latina.

Organismos multilaterales como la Organización de Naciones Unidas, promueven también la abolición de la pena de muerte en todo el mundo, igualmente, lo hace el Parlamento Europeo y otros, ojalá esos esfuerzos encuentren eco en los países que todavía la mantienen.

El autor es comentarista internacional.

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