Los jefes de Estado y de Gobierno de los 15 países que forman parte del Escudo de las Américas, encabezados por Estados Unidos (EE. UU.), anunciaron este 22 de septiembre su decisión de incrementar y fortalecer la lucha común contra las bandas criminales del narcotráfico, a las que califican como terroristas y una grave amenaza contra la seguridad del hemisferio occidental.
Con ese fin, anunciaron que solicitarán al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) “una reunión de consulta del Consejo Permanente para decidir sobre el establecimiento de un Órgano de Consulta conforme a los artículos 6 y 13 del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (Tratado de Río)”. Esto con el propósito de “considerar la adopción de una resolución que promueva y facilite la acción colectiva contra las organizaciones narcoterroristas bajo el Tratado de Río”.
El Tratado de Río, también llamado TIAR, es un pacto de defensa mutua que fue adoptado el 2 de septiembre de 1947 en Río de Janeiro, Brasil, por todos los Estados de las Américas. Establece que un ataque armado contra cualquier país miembro del Tratado es una agresión contra todos los países americanos. Y obliga a los Estados miembros “a prestar ayuda recíproca efectiva para hacer frente a agresiones y mantener la paz en el continente”.
La declaración de este martes 22 de septiembre de los países que son parte del Escudo de las Américas enumera hasta 24 grandes organizaciones criminales que son calificadas como terroristas. Pero no menciona a ningún país como objetivo de su estrategia de acción. Además, la declaración enfatiza en que las acciones que se acuerden en el marco del TIAR se centrarán en la coordinación policial, judicial y económica, y en la aplicación de sanciones de esa misma naturaleza, sin mencionar que pudiera haber una intervención militar extranjera en algunos de sus territorios
Sin embargo, analistas nicaragüenses opinan que el acuerdo del Escudo de las Américas podría estar dirigido también contra la dictadura de Nicaragua, habida cuenta de que el Artículo 6 del TIAR que invocan los gobiernos del Escudo de las América se refiere a “cualquier situación que pueda poner en peligro la paz de América». Y algunos miembros de esa coalición, como Paraguay y Costa Rica, han instado formalmente a trabajar de manera conjunta y coordinada por la democratización de Nicaragua y Cuba.
Cabe recordar que la última vez que se invocó al TIAR fue en septiembre de 2019. En aquella ocasión, 12 países de las Américas denunciaron el impacto negativo de la dictadura de Venezuela y la crisis política venezolana en la seguridad de la región. Pero el TIAR no acordó realizar acciones armadas, únicamente pidió que se aplicaran las sanciones diplomáticas y políticas que están previstas en el mismo Tratado.
También es importante mencionar que Nicaragua ya no forma parte del TIAR, lo abandonó en 2012. Igual hicieron otros países que tenían (o tienen todavía) gobiernos izquierdistas, como México, Bolivia, Ecuador y Venezuela, los que argumentaron que dicho Tratado es obsoleto y, además, responde a determinados intereses geopolíticos. Refiriéndose obviamente a EE. UU.
Por otro lado, en los últimos tiempos algunos analistas políticos, así como comités legislativos y funcionarios de política exterior del Gobierno de EE. UU., han acusado a la dictadura de Nicaragua de ser una amenaza a la seguridad nacional estadounidense y regional. Aseguran que es un peligro para la región, tanto por algunas de sus políticas internas como la de promover la migración ilegal, lo mismo que por su asociación estratégica con las potencias autoritarias extrarregionales: China, Rusia e Irán.
Por eso es que algunas personas creen que los acuerdos tomados esta semana por los países miembros del Escudo de las Américas se dirigen también contra la dictadura de Nicaragua. Pero es solo una suposición. Hasta ahora no ha habido ninguna declaración específica ni indicio o acuerdo que lo verifique.