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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, explicó este jueves que la decisión de abstenerse en la Organización de Estados Americanos (OEA) “es un asunto de autodeterminación” durante la “Mañanera del Pueblo”, nombre de su comparecencia matutina ante los medios de comunicación. El miércoles, el Consejo Permanente convocó a una reunión de cancilleres para abordar la crisis en Nicaragua “tan pronto como sea posible”.
La propuesta presentada por Estados Unidos y copatrocinada por 14 países, incluido en último momento Honduras, la aprobaron 29 votos a favor, uno en contra (Brasil), una abstención (México) y dos ausencias (Haití y Venezuela).
“Tiene que ver con los principios constitucionales de México más allá de si el representante ante la OEA, Alejandro Encinas, o la presidenta esté de acuerdo o no esté de acuerdo, es un asunto de autodeterminación de los pueblos y eso está establecido claramente en la Constitución. Entonces, por eso se tomó la decisión de que hubiera abstención”, expresó Sheinbaum la mañana de este jueves en su comparecencia pública.
El régimen Ortega Murillo lleva 19 años en el poder y ha sido señalado desde 2018 de graves violaciones de derechos humanos, entre ellos asesinatos, privación de nacionalidad, represión trasnacional y mantiene en la actualidad al menos 60 presos políticos, según el Mecanismo de Reconocimiento de Personas Presas Políticas. Las posiciones críticas contra la mandataria mexicana le recuerdan que el pueblo de Nicaragua no ejerce su soberanía, porque se encuentra en un sistema dictatorial.
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La posición de Sheinbaum fue expresada por la representación mexicana en la OEA. Durante la sesión del Consejo Permanente de la OEA, el miércoles, Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez declaró que su país “ha votado en abstención, ya que considera que la situación interna de Nicaragua no constituye una amenaza a la paz o a la seguridad hemisférica”. Sostuvo que el gobierno de Sheinbaum no comparte que se convoque a una reunión de consulta de ministros de Relaciones Exteriores sobre la situación en Nicaragua, “sin tener claridad sobre cuáles podrían ser las acciones apropiadas”.
Sheinbaum debe ofrecer una disculpa pública
La justificación gubernamental mexicana provocó duras críticas de la oposición en ese país. Desde el expresidente Vicente Fox hasta la política mexicana Mariana Gómez del Campo.
Gómez del Campo, integrante del Partido Acción Nacional (PAN) y presidenta de la Organización Demócrata Cristiana de América Latina (ODCA), expresó que la postura del gobierno de Claudia Sheinbaum en la OEA frente a la situación de Nicaragua “amerita una disculpa pública al pueblo nicaragüense”.
“Es insólito que el régimen morenista se coloque, de manera tan burda, del lado incorrecto de la historia, junto a una dictadura que reprime, encarcela y pretende impedir que Nicaragua vuelva a tener elecciones libres”, sostuvo Gómez en una publicación de su cuenta de X, este jueves.
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En otro mensaje publicado también en X, la militante del PAN catalogó la postura del gobierno de Sheinbaum como “¡otra vergüenza internacional ante la OEA!” Señaló que con esta actuación, su país “da la espalda al pueblo nicaragüense” y añadió que “ante una dictadura no caben silencios ni ambigüedades”.
Sus mensajes en X provocaron la reacción del exmandatario Fox, quien se pronunció a favor que el pueblo nicaragüense recupere su democracia. «¡Nicaragua merece ser libre!», escribió.
McFields: «México ha dado refugio a delincuentes”
Por su parte, Arturo McFields, exembajador de Nicaragua ante la OEA, criticó la postura del gobierno mexicano de “no intervenir en asuntos internos”, cuando en algunos momentos ha dado “refugio a delincuentes” en sus embajadas. McFields se refiere al caso del exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, quien se refugió en la embajada mexicana en Quito a finales de diciembre de 2023 tras enfrentar procesos judiciales y condenas previas por casos de corrupción. En abril de 2024 recibió formalmente el asilo por parte de México.

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La situación se volvió tensa cuando el gobierno del presidente ecuatoriano Daniel Noboa ordenó un operativo policial en la embajada mexicana en Quito para detener a Jorge Glas. México rompió relaciones diplomáticas con Ecuador de forma inmediata y declaró que elevaría el caso ante la Corte Internacional de Justicia. En “solidaridad” con el gobierno mexicano, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo también rompió relaciones con Ecuador.
“México no quiere condenar a la dictadura de Nicaragua en la OEA porque no interviene en asuntos internos, pero… dio refugio a delincuentes en su embajada en Ecuador. Dio protección al golpista Evo Morales en Bolivia. Defendió al golpista Pedro Castillo en Perú. Defendió a la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela. Defendió y subsidió al régimen de Cuba. La doctrina Estrada les importa un carajo”, expresó McFields en su cuenta de X.
Pese a la abstención de México, las ausencias de Haití y Venezuela y el voto en contra de Brasil, la OEA se prepara para convocar la reunión de ministros de Relaciones Exteriores para establecer las directrices que les permitan actuar frente al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo que, pese a la presión internacional, se muestra desafiante en su postura de aprobar una reforma electoral para perpetuarse en el poder a través de períodos de gobierno de siete años prorrogables.
A pesar de la decisión de eliminar las elecciones de Ortega, Benoni Belli, representante de Brasil, declaró que «todos estamos a favor de los derechos humanos. Pero no queremos que ningún medicamento mate al paciente«. Su frase provocó la reacción de varios diplomáticos reunidos en el Consejo Permanente de la OEA. Por ejemplo, Mónica Palencia, representante de Ecuador, rechazó las «insinuaciones» de Belli sobre el «uso de medicamentos para matar a alguien», y expresó que ese comportamiento «es inaceptable».