Jubileo de oro sacerdotal de monseñor Juan Abelardo Mata Guevara S.D.B.

50 años de sacerdocio al servicio de Dios, de la Iglesia y de su pueblo. Obispo emérito nicaragüense siervo de don Bosco: pastor, educador, misionero, defensor de los derechos humanos, promotor de la Doctrina Social de la Iglesia, un obispo que hizo de la verdad y la justicia una misión permanente.

15 de agosto de 1976-15 de agosto de 2026

Este 15 de agosto de 2026, solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María, monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, S.D.B., obispo emérito de Estelí, Nicaragua, cumple cincuenta años de vida sacerdotal, medio siglo después del 15 de agosto de 1976, día en que fue ordenado sacerdote.

Su vocación y su ministerio sacerdotal están marcados por la espiritualidad y el carisma salesianos. La formación de la niñez y la juventud, las comunidades rurales y urbanas, la misión pastoral en territorios alejados, marginados y vulnerables, la promoción y defensa de los derechos humanos y la Doctrina Social de la Iglesia y, sobre todo, el Kerigma. El anuncio del Reino de Dios y su justicia ha sido el centro y fundamento de su ministerio y objeto de su misión permanente, iluminando la vida de la Iglesia y la sociedad a la luz del Evangelio, única fuente de verdad, justicia, paz y libertad.

Monseñor Mata es el tercer obispo de la Diócesis de Estelí. Fue pastor de esta diócesis del 5 de abril de 1990 al 14 de julio de 2021, fecha en que entregó la administración de la diócesis a S.E.R. monseñor Rolando José Álvarez Lagos, obispo de la Diócesis de Matagalpa, al ser aceptada su dimisión por su santidad el papa Francisco el 6 de julio de 2021, por alcanzar la edad establecida por el derecho canónico. Desde entonces se encontraba en su residencia, llevando una vida de oración y silencio profético, integral del hombre.

Obispo detenido desde hace 47 días:

El jubileo de oro, como también se le llama a este extraordinario aniversario, se celebra en una circunstancia particularmente dolorosa.

El 28 de junio del presente año, cinco años después de su dimisión, celebró una eucaristía en la parroquia Cruz del Calvario, en la ciudad de Estelí, en la cual, según los fieles, oró por la Iglesia y por los sacerdotes nicaragüenses desterrados por el régimen Ortega-Murillo. El prelado fue detenido por la Policía Nacional al día siguiente, 29 de junio. El 4 de julio, la dictadura Ortega-Murillo, a través de un comunicado del Ministerio del Interior, afirmó que el obispo emérito había sido detenido y trasladado a su casa de habitación bajo investigación policial. Los motivos de esta arbitraria detención no han sido esclarecidos y constituyen una grave vulneración de sus derechos fundamentales.

El miércoles 12 de agosto, medios oficialistas en Nicaragua publicaron una entrevista en la casa del obispo. Aunque la idea de esta publicación es demostrar que monseñor Mata se encuentra bien y con todos los cuidados, si se es observador es fácil darse cuenta a través de distintas frases y expresiones, de la forma que el obispo afronta este momento de estar injustamente privado de libertad en condición de “casa por cárcel”. Más aún, existen elementos que permiten advertir que no se trata de una entrevista reciente, sino de material realizado con anterioridad y difundido ahora para proyectar ante la opinión pública una realidad distinta de la que actualmente vive monseñor Mata.

Presentar imágenes y declaraciones antiguas como si fueran actuales generan una percepción engañosa sobre sus verdaderas condiciones y desvían la atención de su situación de privación de libertad.

Esta situación se produce en el contexto de una voz profética que monseñor Mata ha mantenido como padre, pastor y amigo, pero también como sacerdote profundamente unido a sus hermanos en el ministerio. Su oración por los sacerdotes y obispos nicaragüenses desterrados, así como por su Iglesia perseguida, expresa su caridad pastoral, su fraternidad sacerdotal y su fidelidad al Evangelio. En medio del dolor y la incertidumbre, este gran testimonio sigue siendo una voz de comunión, esperanza y defensa de la dignidad de la Iglesia y de su pueblo.

En este contexto, el 15 de agosto de 2026 debería ser una jornada de celebración, gratitud y encuentro para una Iglesia que conmemora los cincuenta años de sacerdocio de uno de sus pastores. Sin embargo, la situación de monseñor Juan Abelardo Mata ha convertido este aniversario sacerdotal en un momento de profunda preocupación, oración y cruz.

En el marco de su Jubileo Sacerdotal, la situación de monseñor Juan Abelardo Mata exige una respuesta clara y firme: desde el exilio, la Iglesia nicaragüense clama por su libertad absoluta e inmediata. El pastor que durante cincuenta años acompañó a tantos en el dolor y la esperanza necesita ahora el acompañamiento de toda la Iglesia y de la comunidad internacional.

Obispo promotor de la doctrina social de la Iglesia y la justicia social

A través de la Asociación Caritas de la Diócesis de Estelí promovió la formación de los agentes de la pastoral social de la diócesis sobre la doctrina social de la Iglesia para crear conciencia y realizar actividades concretas a favor de los pobres y más vulnerables en las parroquias.

Otros programas destacados que desarrollaba en Cáritas de Estelí son: Salud y asistencia médica, créditos rurales y microempresas, desarrollo sostenible y agricultura, promoción humana y asistencia social.

Promotor de los derechos humanos

Asumió la Diócesis de Estelí cuando apenas Nicaragua salía del conflicto bélico a inicio de la década de los 90, en este contexto fundó el Centro de Mediación de las Comisiones de Justicia y Paz de la Diócesis de Estelí (CJPE) teniendo como funciones principales la mediación y conciliación, promoción social, promoción y respeto de los gerechos humanos.

Una voz incómoda ante el poder

La trayectoria pública de monseñor Mata ha estado estrechamente vinculada a los acontecimientos políticos y sociales de Nicaragua. Como obispo y miembro de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, participó en la vida pública del país y se convirtió en una de las voces episcopales más reconocibles frente a las actuaciones del poder político. Diversos medios y análisis sobre la Iglesia nicaragüense lo han identificado como una de las voces episcopales más críticas frente al gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Su posición puede entenderse desde una concepción profética del ministerio cristiano: anunciar la palabra de Dios y, al mismo tiempo, denunciar aquello que contradice la dignidad de la persona, la justicia, la verdad y la paz.

Como en las sagradas escrituras, en Hechos 12,5, la Iglesia se une en oración por quien se encuentra privado de su libertad. Pero hoy la oración debe ir acompañada de una exigencia contundente: Basta de comunicados ambiguos, entrevistas o imágenes antiguas, o falsas versiones que pretenden presentar su situación como normal. Se debe informar con transparencia sobre su verdadero estado, garantizar su contacto con familiares y respetar plenamente su dignidad.

“Ante la grave situación denunciada, es urgente exigir cada día la libertad absoluta, incondicional e inmediata de monseñor Juan Abelardo Mata, así como el cese inmediato de toda forma de vigilancia, hostigamiento y persecución en su contra”.

El autor es sacerdote nicaragüense excarcelado y desterrado.

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