El volcán Masaya tiene una altura de 635 metros y una caldera de 6.5 km de ancho por 11.5 km de largo. Alberga los cráteres San Fernando, Nindirí, San Pedro, San Juan y el activo cráter Santiago. Ha registrado al menos 18 episodios eruptivos desde 1520. LA PRENSA/Archivo/INTUR

El volcán Masaya tiene una altura de 635 metros y una caldera de 6.5 km de ancho por 11.5 km de largo. Alberga los cráteres San Fernando, Nindirí, San Pedro, San Juan y el activo cráter Santiago. Ha registrado al menos 18 episodios eruptivos desde 1520. LA PRENSA/Archivo/INTUR

Investigación revela que el volcán Masaya tiene dos cámaras de magma. ¿Qué significa?

Un estudio de expertos estadounidenses revela que el volcán Masaya en Nicaragua posee dos cámaras de magma activas. Conocé qué significa este hallazgo para la actividad volcánica

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El comportamiento del volcán Masaya, ubicado a 20 kilómetros de Managua, ha sido comparado al de Kīlauea, en Hawái, Estados Unidos, después de que un estudio realizado por un equipo del Departamento de Geociencias de la Universidad Estatal de Pensilvania arrojara que posee dos cámaras de magma o reservorios de magmas activos.  

De acuerdo con el estudio publicado en la revista Geophysical Research Letters las dos cámaras de magma conectadas interactúan en el suministro de material magmático y la actividad del cráter. La investigación dejó imágenes de radar de apertura sintética (SAR) capturadas por el satélite Sentinel-1 entre enero de 2018 y febrero de 2024.

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«Esta geometría de conductos magmáticos dobles es curiosamente similar a la que se infiere en el volcán Kīlauea, HI, otro volcán basáltico que experimenta actividad de lagos de lava semipersistente y actividad de cumbre ocasionalmente más explosiva», se lee en el estudio.

Los expertos recalcan que la actividad volcánica del coloso se centra principalmente en la desgasificación pasiva, formación de lagos de lava y explosiones para limpiar las chimeneas, pero que en el pasado produjo «al menos cuatro erupciones plinianas formadoras de calderas», es decir de gran magnitud y violentos.

¿Dónde se ubican?

La investigación arroja que las cámaras magmáticas se localizan en el interior del coloso. La principal situada a 3.2 kilómetros (3,200 metros) de profundidad y la otra, más superficial, a 200 metros bajo el cráter Santiago.

El volcán Masaya está rodeado por una población cercana a los dos millones de habitantes, sugiere el estudio, y es uno de los volcanes activos del mundo, de hecho, forma parte del Arco Volcánico de Centroamérica y está clasificado como un volcán con escudo basáltico.

«El sistema de conductos magmáticos superficiales tanto en Kīlauea como en Masaya incluye un reservorio magmático superficial de menos de 1 kilómetro de profundidad y extensión espacial limitada, probablemente conectado hidráulicamente a la superficie en ocasiones y que da lugar a la actividad de lagos de lava, y otro reservorio más profundo de aproximadamente 3 kilómetros de profundidad», indica la investigación.

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De acuerdo con el estudio, la cámara magma profunda experimentó dos etapas diferentes entre 2018 y 2022. «La región central de la caldera de Masaya experimentó un desplazamiento de la línea de visión (LOS) de aproximadamente 3 cm alejándose del satélite norte del cráter Santiago», indica.

Enseguida de 2022 a 2024 cambió cuando «comenzó a elevarse, lo que sugiere que el magma se estaba desplazando hacia un reservorio bajo el volcán».

Cráter Santiago del Volcán Masaya. LA PRENSA/ARCHIVO
Cráter Santiago del volcán Masaya. LA PRENSA/ARCHIVO

El experto costarricense del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), Cyril Muller, en declaraciones a LA PRENSA indicó que lo anterior significa que «durante este periodo el depósito profundo ganó unos dos millones de metros cúbicos de nuevo material. Al hacer el balance general entre lo que perdió y lo que ganó, entra más magma del que salió, lo que confirma una recarga continua en el fondo del volcán».

Agregó que «a pesar de la llegada de magma a la parte profunda, la zona del cráter Santiago sigue perdiendo volumen en la superficie. Además, este ingreso de magma profundo no ha provocado que el lago de lava vuelva a subir de nivel».

¿Qué significa?

Para los expertos estadounidenses, quienes realizaron la investigación, es crucial comprender el suministro y el transporte de magma hacia y entre estos reservorios y la superficie para «evaluar el riesgo volcánico de forma precisa y oportuna en ambos sistemas».

Sobre qué significa y cuáles son sus límites, Muller aseguró que la inyección de magma ocurre «cuando entra magma y un volcán se infla, existe la posibilidad de que aumente la actividad o se den erupciones a futuro».

Por su parte, María Martínez Cruz, vulcanóloga del Ovsicori, recordó que un estudio sismológico realizado por científicos de Nicaragua y Europa, entre el 2016 y el 2017, logró las primeras imágenes 3D tomográficas de la distribución de la velocidad de las ondas sísmicas en las estructuras subterráneas de los volcanes Masaya y Momotombo.

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«El Momotombo muestra una anomalía estructural con una forma elongada (alargado o extendido) donde las ondas sísmicas disminuyen de velocidad, que llega hasta un nivel de unos 8 kilómetros de profundidad. Es decir, la cámara magmática del Momotombo tiene raíces más profundas», indicó.

Por lo anterior, Martínez señaló que la cámara del Masaya «es más superficial que la del Momotombo«.

Sobre lo que arroja el estudio, la experta costarricense atina que lo encontrado «es de interés crítico para Nicaragua, para fortalecer los esfuerzos que realizan en torno a la investigación y vigilancia de la actividad sísmica y volcánica, cuyo fin último es mejorar la prevención, estimar y disminuir el riesgo sísmico y volcánico sobre las poblaciones humanas».

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