Qué significará para Nicaragua el arancel del 12.5% que Trump impuso a las exportaciones

Especialistas en comercio exterior y fuentes empresariales explican el alcance de la nueva tarifa arancelaria que Trump impuso a las exportaciones de Nicaragua. ¿Qué pasará con el café, la carne, el oro y los textiles? Esta es la situación

Cuando el mundo pensó que la guerra comercial de Donald Trump acabaría la medianoche del 23 de julio, cuando vencía el arancel del 10 por ciento que este impuso temporalmente en febrero tras perder la batalla en la Corte Suprema, el republicano echó mano de una ley que data de hace más de cinco décadas para mantener su muro arancelario, donde Nicaragua figura entre 38 economías que se llevaron lo peor de la decisión.

La medida se aplicó a 60 países, que representan el 99 por ciento de las importaciones de Estados Unidos, pero de esas economías Trump solo privilegió a unos pocos con la tarifa más baja que fue de 10 por ciento, grupo al cual no entró Nicaragua, sino que fue colocada entre las más castigadas con un 12.5 por ciento, la más alta dentro de la nueva política comercial estadounidense.

La administración de Trump recurrió a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) para que en el marco de la Sección 301, se iniciara un proceso de investigación en materia de uso de mano de obra forzosa en la elaboración de los bienes que se envían a ese mercado para imponer sanciones arancelarias a esas prácticas ilegales.

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exportaciones

La peor parte de la política

A Nicaragua, que mantiene una relación hostil con Estados Unidos, esta es la segunda vez que le va mal dentro de la guerra comercial de Trump. En el 2025, cuando Washington impuso por primera vez aranceles a sus socios comerciales, a los exportadores nicaragüenses les estableció una de las tarifas más altas en América Latina: 18 por ciento, lo que tuvo grave impacto en las empresas de zona franca.

Una fuente empresarial, explicó entre abril del 2025 y julio del 2026 se han registrado al menos cinco movimientos de aranceles en Estados Unidos «que han respondido a esas diferentes etapas y que han tenido que tomar estas limitaciones legales. En el caso de Nicaragua estos cinco movimientos han sido los siguientes: 19 por ciento a partir del 2 de abril del 2025, 10 por ciento a partir del 9 de abril del 2025, 18 por ciento a partir de julio del 2025, 10 a partir de febrero del 2026 y ahora 12.5 por ciento a partir del 24 de julio del 2026».

Aún está por verse la magnitud del impacto que tendrá ahora la nueva tarifa, la cual también fue impuesta a Costa Rica, mientras Guatemala, El Salvador y Honduras quedaron en el grupo de los menos afectados. Lo que sí es seguro es que dentro de la medida, las maquilas salieron bien libradas, porque Estados Unidos decidió dejar por fuera del nuevo arancel a los productos textiles, lo que significa un alivio para las zonas francas nicaragüenses, donde se han perdido en los últimos cuatro años casi 40,000 empleos.

«Este es un hecho que el sector textil esta enfrentando ya que los costos de mano de obra mas bajos que ofrece el país hoy son afectados por ese riesgo país que hay en lo político y la pérdida de certidumbre jurídica que tienen los inversionistas lo que minimiza el hecho de que el sector textil bajo Cafta no pueda estar afectado en el tema arancelario», explica la fuente empresarial.

¿La carne y textiles protegidos?

La buena noticia hasta ahora es que dentro de la guerra comercial de Trump, algunos de los productos nicaragüenses, que en un principio eran afectados, ahora la medida solo se ha limitado a los que están «fuera de Cafta para no incrementar el precio final del consumidor final en Estados Unidos en productos de alto consumo en Estados Unidos como el cafe. La carne y los textiles han pasado por estas oscilaciones por ejemplo».

Pero eso no signfica que todos los productos nicaragüenses han salido bien librado. «….Es un hecho que desde abril del 2025 las exportaciones nicaragüenses afectada por esta política estan pagando más para poder entrar al mercado estadounidense. Este último movimiento ha encarecido en 2.5 puntos porciento el arancel en relación al que se venía pagando desde febrero, lo cual obviamente es un elemento negativo para las exportaciones» locales.

La desventaja de Nicaragua frente a los aranceles que recibieron Guatemala, Honduras y El Salvador -que son los competidores más cercanos a los productos locales en Estados Unidos- se acentúa por la incertidumbre política. Esos mercados «no solo tienen aranceles más bajos sino que tienen mayor certidumbre jurídica y menor riesgo político lo que les da hoy una ventaja sobre Nicaragua en cuanto a la atracción de inversiones o la decisión de mantener o no inversiones en el país».

Según el documento que recoge la resolución que adoptó Trump, de la nueva tasa arancelaría también quedaron fuera la carne, el café, el maní, el oro, prácticamente los productos más importantes para las exportaciones nicaragüenses, lo que le da un alivio parcial a Nicaragua. Estos productos están incorporados en el Anexo I y II de la resolución, donde se especifican los productos que quedan exceptos de la nueva tasa arancelaria.

Hay que analizar los códigos arancelarios

No obstante, otra especialista en comercio exterior dijo que hay que analizar en detalle el contenido de la resolución de Trump. «Hay que hacer el analisis detallado de cada código arancelario del anexo, porque lo que estoy viendo es que se mandan a crear un nuevo código para los productos de cada país, donde va a contemplar esta nueva disposicion», explica.

«Y hay una lista grande de excepciones a nivel de 10 dígitos nacionales de Estados Unidos y hay que hacer la equivalencia a cuáles se refiere de los de Nicaragua. A simple vista puedo ver que carne, frijoles, cafe, oro y textiles estarían excluidos de esa disposición», precisa.

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No obstante, indica que a los otros productos que están «bajo Cafta y cumplen con su origen y están en la lista de exclusiones no se aplicaría el 12.5 por ciento, pero si no están en esa lista, si pagarían aunque cumplan origen Cafta».

Pese al ascenso de China dentro de los cooperantes, el Banco Mundial se colocó como el segundo mayor prestamista de Nicaragua. LA PRENSA/ARCHIVO
Pese al ascenso de China dentro de los cooperantes, el Banco Mundial se colocó como el segundo mayor prestamista de Nicaragua. LA PRENSA/ARCHIVO

Desventaja siempre existe

En el 2025, las exportaciones tradicionales de Nicaragua, sin incluir zona franca, ascendieron a 5,327.8 millones de dólares, de los cuales 2,025.7 millones tuvieron como destino Estados Unidos, que compró, por ejemplo, en café 332.31 millones de dólares y en carne bovino 374.32 millones de dólares, lo que refleja el peso significativo de que estos productos hayan quedado fuera de la medida arancelaria. Solo por el oro, Estados Unidos facturó el año pasado 1,005 millones de dólares.

Para otro especialista en comercio exterior, que pide no ser citado por temor a represalias, «aún cuando sea pequeño nos deja en desventaja con respecto a los que tendrán que pagar 10 por ciento. Ya no se diga los que pagan cero. Nos hace menos competitivos y es posible que nuestros clientes nos forzen a asumir este impacto a como le estuvo ocurriendo al sector textil».

Pese al arancel, el especialista dice que peor es perder el mercado estadounidense, porque este «representa alrededor del cincuenta por ciento de nuestras exportaciones tradicionales y de zonas francas. Eso también puede pasar con algunos rubros. Como estas medidas no tienen precedentes más que el ensayo del 2025, todavía es difícil determinar impactos específicos, pero pueden acumular si esto continúa en el tiempo y nos impactará negativamente».

Y agrega: «Todo parece que por la prepotencia del líder de Estados Unidos sin control del Congreso, este país se está convirtiendo en un factor desestabilizador de la economía mundial en estos días. Es una lástima que ejerzan un papel tan negativo».

Un tiro al pie

El problema es que estas medidas arancelarias de Trump pueden derivar en otra explosión migratoria. Es como tirarse un tiro al pie. «A esto le seguirían flujos migratorios de gente que pierda oportunidades de empleos en sus países gracias a este proteccionismo, y se traduzca en flujos hacia países desarrollados incluidos los Estados Unidos que cree que tiene más controlada su frontera. Así que me parece que ni siquiera están midiendo esas consecuencias, creyendo que de algo se beneficia Estados Unidos. Pero lo que les está pasando es que no terminan de bajar su inflación con esos aranceles absurdos», dice el especialista.

Trump mantiene una política de mano dura contra los migrantes sin estatus legal. Estados Unidos deportó a 442,637 personas en el año fiscal de 2025, desde octubre de 2024 a septiembre de 2025. Esto equivale a171 mil personas más que en el año fiscal anterior. Los centroamericanos figuran entre los más golpeados por la caza de migrantes.

Pero más allá de eso, el especialista en comercio exterior considera que pese a que algunos productos quedaron a salvo dentro de las excepciones, «no hay protección que nos garantice el Cafta desde mi punto de vista. O sea, el arancel se aplica independientemente del Cafta. Para propósitos prácticos es como violar el Cafta. La estabilidad que estaba supuesto a garantizar, se pierde. Todo un contrasentido, pero eso es Estados Unidos hoy en día bajo esta adminsitracion. Un país proteccionista, y no el bastión del libre comercio que una vez fue».

Y es que la resolución si bien hace mención de la protección de los textiles bajo el marco del Cafta, no extiende esa protección a los otros productos que están acordados en ese Tratado de Libre Comercio, como sí lo hace con el T-MEC con México y Canadá.

Exportaciones de Nicaragua

La opción que tienen los exportadores

Una fuente ligada a las zonas francas, resaltó que las empresas de este régimen conservarán su competitividad lo que da un alivio a la industria, que ha perdido maquilas en los últimos dos años con destino a otros países de Centroamérica, precisamente ante el riesgo de que al país se le apliquen políticas arancelarias más duras.

Indicó que en el caso de las empresas que estén obligadas a pagar el nuevo arancel, serán estas que deberán asumir 2.5 puntos extras de lo que ya venían asumiendo. «Nicaragua continúa teniendo un superávit a favor y esa decisión (del nuevo arancel) se tomó con las consideraciones anteriores a los aranceles».

La primera especialista en comercio, considera que el 2.5 puntos porcentuales extra que se impuso a Nicaragua lo considera manejable. «Puede que lo que decidan, las empresas es reconocerlo dentro de los costos de exportación del exportador, no del importador».

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