Cuidado de perros: 4 consejos para mantenerlos saludables

Consejos del Veterinario
La alimentación de tu mascota no es un gasto, es una inversión en su salud. Tomado de Freepick

La alimentación de tu mascota no es un gasto, es una inversión en su salud. Tomado de Freepick

Cuidar bien a tu amigo de cuatro patas no depende de gastar más, sino de entender lo esencial. No es difícil, solo requiere constancia. Esto es lo que, como veterinario con experiencia en tres países, le diría a cualquier dueño de perrito.

Alimentación y nutrición

Revisá siempre los ingredientes del alimento (el orden importa: el primero es el que más contiene y asi sucesivamente) y la tabla de raciones que trae, ojo, si no la tiene, es una mala señal; respetando la cantidad indicada, ya que los alimentos están formulados para cubrir sus necesidades acorde al peso ideal segun tamaño y edad. Los premios están bien como refuerzo positivo, pero no diario, porque después te los exigen. Los horarios de comida también hay que respetarlos, porque el cuerpo del perrito se programa con ellos. Si el veterinario te indicó una dieta, seguila al pie de la letra, después no te quejés si no da los resultados esperados.

No te dejés engañar por el pelaje, porque puede esconder tanto sobrepeso como delgadez: palpá las costillas para orientarte, si sentís puro hueso indica bajo peso, sentir mucha grasa indica sobrepeso, lo ideal es notar un poco de grasa antes de llegar al hueso, aunque siempre es tu veterinario quien debe confirmarte la condición exacta.

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La alimentación de tu mascota no es un gasto, es una inversión en su salud, en su calidad de vida, y algo que te ahorrará muchas visitas al veterinario que terminarán saliendo más caras que el alimento.

Vacunas y desparasitación

La desparasitación externa debe ser parte de la rutina de tu perrito todo el año, cada mes, tres meses o una vez al año según el producto. No es un capricho ni un extra: es una forma sencilla de cuidarlo de enfermedades que pueden ser realmente serias y te ahorrarán muchas visitas al veterinario que tu billetera agradecerá. La garrapata, por ejemplo, puede transmitir ehrlichiosis, una enfermedad que ataca la sangre y puede ser mortal. Las pulgas tampoco son solo una molestia pasajera: pueden provocarle dermatitis alérgica, piel irritada, pérdida de pelaje y hasta infecciones. Por eso vale la pena prevenir, en lugar de esperar a verlas encima de tu peludo. La desparasitación interna mensual es igual de importante (si, son distintas): lo protege de parásitos intestinales que afectan su digestión y la absorción de nutrientes, y que en algunos casos hasta pueden pasar a las personas que conviven con él, y no creo que te guste que tu perrito te pase sus parásitos.

Las vacunas no son «una o la otra»: tu perrito las necesita todas. La múltiple lo protege contra varias enfermedades graves como el moquillo y el parvovirus; la antirrábica es obligatoria tanto por su salud como por salud pública (al poder transmitirse a humanos), y la de la tos de las perreras (KC) suele ser la gran subestimada. Muchos dueños ni siquiera saben que existe, hasta que ya es tarde: no es «solo una tos», puede complicarse y volverse mortal, especialmente en cachorros o perritos con las defensas bajas (tal vez te recuerda a un famoso virus que nos encerró a todos en 2020 y generó muchas muertes, bueno, es similar, sin tanto marketing). Vacunarlo con las tres y mantenerlas al día (cada 12 meses), no es exagerar los cuidados: es simplemente hacer las cosas como corresponden.

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Cuidado dental

Cuidar los dientes de tu perrito no es solo por estética. Cuando hay una infección bucal, las bacterias pueden pasar al torrente sanguíneo y llegar hasta órganos como el corazón o el hígado, a través de las venas, generando problemas que muchas veces ni se relacionan con los dientes, pero sí se originan en ellos. Además del dolor y la posible pérdida de piezas dentales, terminás gastando en el veterinario por algo que se pudo prevenir. Y prevenir esto es sencillo: buena alimentación, cepillado con pasta dental para perritos y limpiezas dentales periódicas.

Paseos

Los paseos deben ser en horarios fijos, porque tu perrito también espera con ansias ese momento. Y algo clave: el paseo es de él, no tuyo. Si se detiene, parate y esperá: ese es su momento de explorar el mundo, usando el olfato, el sentido que más desarrollado tiene. No se trata de apurarlo para terminar rápido, sino de dejarlo disfrutar su momento. Para un perrito, oler no es una distracción, es información: es su forma de «leer» todo lo que pasó por ahí antes que él, es su forma de conectarse con lo que pasa afuera. Respetar ese tiempo es tan importante como el paseo mismo, pero ojo… tampoco lo dejés comer o jugar con todo lo que ve, también hay limites.

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Ningún cuidado que te recomendé aquí es complicado ni caro. Son hábitos simples que, sostenidos en el tiempo, le suman años de vida y salud a tu perrito.

El Dr. Carlos Ramírez es médico veterinario de la Universidad Católica en Temuco, Chile. Ha ejercido en Chile, Nicaragua y Canadá. Para preguntas, escribir a [email protected]

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