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Lo que parecía una noche tranquila estuvo a punto de convertirse en tragedia para Marling Leani Hodgson Wagon y su pequeña hija, de 18 meses de edad. Ambas lograron escapar con vida de un incendio que destruyó su vivienda la noche del domingo 12 de julio en el municipio de Bluefields, en la Costa Caribe Sur.
Se presume que el fuego se originó cuando una veladora entró en contacto con material inflamable, un colchón, ya que la casa no cuenta con el fluido eléctrico, propagándose rápidamente por el inmueble construido de madera.
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La oficialista Radio Ya informó que el siniestro se originó después de las 8:00 de la noche, cuando madre e hija estaban descansando.
La mujer se percató del incendio al sentir el calor y logró salir de la vivienda junto a su hija antes de que el fuego se extendiera por completo. Debido a la rapidez con que avanzaron las llamas, no tuvieron tiempo de rescatar sus pertenencias.

Vecinos del barrio Punta Fría acudieron al lugar para ayudar a controlar el incendio mientras llegaban los bomberos. Posteriormente, las autoridades bomberiles lograron sofocar las llamas y evitar que el fuego se propagara a viviendas cercanas.
Como resultado del siniestro, la casa quedó completamente destruida, aunque no se reportaron personas lesionadas. La Policía aún no confirma la causa que habría iniciado el incendio.
Incendio en Masatepe
Hace aproximadamente dos semanas, otra familia vivió una situación similar cuando un incendio redujo a cenizas una vivienda en el barrio Santo Domingo, en el municipio de Masatepe, Masaya. La propietaria, Yaritza Massiel Vargas Guerrero, y sus dos hijos pequeños lograron ponerse a salvo antes de que las llamas consumieran por completo la casa.
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El siniestro ocurrió la mañana del miércoles 1 de julio, mientras la mujer y los menores aún dormían. El fuego arrasó con todo el inmueble construido de madera y zinc, los electrodomésticos, camas, ropa y demás pertenencias de la familia, dejando cuantiosas pérdidas materiales.
Aunque no se registraron víctimas humanas, la mascota de la familia (un perro) murió calcinada al quedar atrapada en el inmueble. Según su testimonio a medios locales, la rápida propagación de las llamas apenas dio tiempo a Yaritza Vargas de sacar a sus hijos y ponerse a salvo.

Tras el incendio, amigos, vecinos y personas de la comunidad se solidarizaron con la familia, brindándoles ropa, alimentos y otros artículos de primera necesidad para ayudarles a enfrentar las consecuencias de la emergencia.