Lázaro Junco, el otrora poderoso bateador del beisbol cubano. LA PRENSA/SWING COMPLETO

Fallece poderoso bateador cubano marginado en su país y jugador de los Leones en Nicaragua

Fue el jonronero más dominante en la historia de Cuba, al ser diez veces líder en ese departamento en las Series Nacionales

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Lázaro Junco, probablemente el más grande bateador cubano marginado de la selección de su país, falleció este lunes tras una prolongada y penosa enfermedad, se informó desde la isla. Tenía 67 años.

Junco tuvo una trayectoria que se inició desde finales de los años setenta y que se prolongó hasta los noventa, cuando en una medida ridícula de la dirigencia de la pelota cubana, fue apartado del beisbol antillano junto a una gran cantidad de astros que vieron truncadas sus carreras siendo aún productivos.

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Aun así, Junco fue el primer bateador cubano con 400 jonrones en las Series Nacionales de su país. En diez ocasiones fue líder jonronero del torneo cubano y cuando fue obligado a retirarse, siendo enviado a reforzar a los Leones en el beisbol de Nicaragua en 1997, sumaba 405 tablazos.

Ni siquiera Orestes Kindelán, el máximo jonronero del beisbol de Cuba con 487, dominó en tantas campañas como líder en cuadrangulares como lo hizo Junco, quien ocupa el segundo lugar histórico entre los jonroneros con sus 405, uno más que Omar Linares (404).

Jardinero derecho de potente brazo y poderoso bate, Junco solo fue agregado como suplente del equipo de Cuba en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de La Habana en 1982, el Mundial de 1984 ahí mismo en la isla y la Copa Intercontinental de Barcelona en 1991, en la única ocasión que salió de Cuba como seleccionado nacional.

“No me explico por qué me marginaron tanto porque siempre fui revolucionario y fidelista como el que más”, dijo Junco en una entrevista hace unos pocos meses en la que ya se miraba el deterioro de su salud.

Lázaro Junco disparó 405 jonrones

Lázaro Junco comenzó a jugar en Cuba con los Citricultores en 1979 y luego continuó con los Henequeneros y Matanzas. Jugó durante 18 temporadas en las que resumió promedio de .284, 405 cuadrangulares, 1,180 carreras empujadas, 1,641 hits y 110 bases robadas. Fue cuatro veces líder en carreras empujadas.  

Jugador Más Valioso en la temporada 1982-1983, Junco fue sacado del beisbol cubano junto a otras grandes figuras como Omar Ajete, Romelio Martínez, Pedro Luis Rodríguez, Lázaro Vargas, Jorge Luis Valdez, Evenecer Godínez, Alberto Martínez, Alberto Torres Chacón, Remigio Leal y Orestes González, entre otros, quienes aterrizaron en Nicaragua a mediados de los noventa.  

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Esta paradoja ha generado décadas de debate entre los aficionados. Muchos especialistas y seguidores afirman que hubo una «injusticia histórica» o un «olvido» hacia el jugador, quien mereció vestir la franela del equipo nacional en más ocasiones, indicó el sitio Alma Plus Online.

“Tal vez pensaron que me podía quedar en el extranjero en esos viajes de la Selección, pero no, aunque quizá no fue la decisión más correcta de mi parte porque creo que habría jugado en las Grandes Ligas sin dejar de amar a mi país”, se lamentó Junco.

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