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Aunque el régimen de Daniel Ortega asegura que la economía de Nicaragua se encuentra en su mejor momento, al menos eso es lo que refleja el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) al primer bimestre, ha decidido imponer de nuevo un gran apagón estadístico, que impide conocer cómo están evolucionando el gasto público, la recaudación de impuestos, la situación del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, la construcción privada y hasta las remesas.
Hasta el cierre de esta edición, todos los sitios web relacionados con la economía del país se encontraban desactualizados, con información que en su gran mayoría se recopila mes a mes en varias instituciones del Estado y que se transfiere al Banco Central (BCN) para su respectivo análisis y divulgación.
El equipo técnico del Fondo Monetario Internacional que visitó Nicaragua en noviembre del año pasado recomendó a la dictadura mejorar sus estadísticas. «La misión recomienda ampliar las fuentes de datos, mejorar la puntualidad de las estadísticas clave, como las tasas de pobreza, y aumentar los detalles de los datos publicados sobre la balanza de pagos, incluidas las remesas», dijo mediante un comunicado. Hasta ahora el régimen ha hecho oído sordo a la recomendación.

1. Los impuestos
Pese a que la dictadura ha estado realizando masivas transferencias a las cuentas del Banco Central de Nicaragua, que han elevado a un máximo histórico sus reservas, desde enero pasado no actualiza la evolución de la recaudación de impuestos.
El último dato que se conoce corresponde a enero, cuando según cifras de Hacienda, la recaudación en el primer mes del año ascendió a 16,828 millones de córdobas, por encima de los 14,865 millones de córdobas que se registró en igual mes del año pasado. Es decir hasta el primer mes de este año, esos ingresos estaban aumentando 13.20 por ciento.
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Desde ese entonces, el régimen mantiene sin actualizar esa cifra, pese a que los mismos datos oficiales muestran que en los primeros tres meses del año, los depósitos del Gobierno en el BCN han pasado de 104,975.2 millones de córdobas en diciembre a 135,898.1 millones hasta marzo, es decir un aumento de 30 mil millones de córdobas, cuya mayoría proviene de la recaudación de impuestos, según han reflejado datos de años anteriores.

2. Situación del INSS
Atrás no se queda la situación financiera del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), el que ha estado siendo auxiliado con recursos provenientes de la recaudación de impuestos para evitar que el mismo quiebre por completo y deje de cumplir con su obligación con más de un millón de nicaragüenses, entre contribuyentes y pensionados.
Lo último que se supo de la entidad es que en enero registró en ingresos 4,061.9 millones de córdobas, ligeramente por encima de los 3,852.3 millones en igual mes del año pasado. Es decir, estaba experimentando un aumento de 5.45 por ciento, lo que equivalía a un ingreso adicional de 210 millones de córdobas.
En cuanto a los gastos, la entidad reportó en el primer mes del año 3,668.5 millones de córdobas, ligeramente por encima de los 3,456.4 millones en enero del año pasado. Es decir, la entidad estaba exhibiendo un débil superávit por 394 millones de córdobas, mediante un duro control de los gastos, que abarca las prestaciones sociales a los protegidos por la entidad.

3. Construcción privada
Uno de los mayores rezagos es el estado en general de la construcción privada en Nicaragua. Aunque el reporte se presenta trimestralmente, hasta ayer al cierre de esta edición, el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) no había actualizado el reporte al primer trimestre de este año.
La última vez que se actualizó fue en el cuarto trimestre del año pasado. La Encuesta de la Construcción Privada indicaba que en los últimos tres meses del 2025 el área efectivamente construida registró un crecimiento de 12.5 por ciento en términos interanuales, y de 18 por ciento en promedio anual.
Esta encuesta permite conocer dónde son las áreas que el sector privado ha decidido desarrollar proyectos de inversión: industrial, comercio, servicios o viviendas. El Banco Central tiene el dato, porque en el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE), que toma en cuenta esa información, indica que la construcción estaba creciendo 16.5 por ciento en el acumulado enero-febrero, por mayor producción de materiales de construcción como acero, asfalto, piedra triturada, cemento y adoquines, entre otros.
4. Informe de ejecución presupuestaria
A casi medio año, la entidad sigue sin divulgar el informe de ejecución presupuestaria al primer trimestre de este año, pese a que, conforme a las regulaciones de la administración pública, este debe ser remitido a la Asamblea Nacional al final de cada trimestre.
El mismo no solo permitiría ver la evolución de los ingresos a mayor detalle sino también cómo avanza la ejecución de los proyectos de inversión del sector público, las carteras ministeriales, las transferencias de las alcaldías, la situación de la cooperación externa, los desembolsos de préstamos y las donaciones, entre otros.
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En particular el informe detalla cómo están evolucionando los distintos impuestos, para entender qué está impulsando el aumento de la recaudación tributaria y no tributaria, lo que daría una idea de cuáles sectores están sufriendo el impacto de la asfixia fiscal de la dictadura según la actividad económica. Sin embargo, Hacienda aún divulga el reporte cortado hasta marzo.

5. Exportaciones e importaciones
El Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) lleva cinco meses sin actualizar la evolución de las exportaciones de Nicaragua, lo que impide conocer un dato más actualizado del que ofrece el BCN que corresponde a febrero de este año.
En el sitio web, el Mific tiene actualizado hasta agosto del año pasado, donde detalla los puertos de salida de la producción, la evolución de los principales productos que se envían al exterior, el volumen, el precio recibido, los mercados, entre otros.
Tampoco la Ventanilla Única de Comercio Exterior de Nicaragua, que en su pasado era el Centro de Trámites de las Exportaciones (Cetrex), ha publicado la cifra, que está en poder del BCN ya que las recibe del Mific.
Lo último que se conoce sobre las exportaciones es que hasta febrero ascendían a 1,348.1 millones de dólares sin incluir zona franca. Ese saldo era mayor que los 762.5 millones percibidos en similar periodo del año pasado. Detrás de ese fuerte aumento estaría el oro, porque solo el sector minero estaba aportando en el primer bimestre 671.9 millones de dólares, por encima de los 258.6 millones en similar lapso del 2025.
En el caso de las zonas francas, el ingreso al primer bimestre era de 523.29 millones de dólares, por debajo de los 553 millones de dólares en similar lapso del 2025.
De hecho, el desface de las estadísticas del Mific abarca las importaciones, las que comprenden las compras de los distintos sectores económicos y los insumos que traen las empresas que operan bajo el régimen especial arancelario.

6. Las remesas
Uno de los mayores rezagados, junto con la construcción privada, es el sector remesas, las que desde abril del año pasado no se actualizan. La dictadura abruptamente dejó de publicar mes a mes la evolución de estos ingresos, en momentos en que el gobierno de Donald Trump acelera las deportaciones de connacionales.
La economía se había vuelto dependiente de estos flujos, muestra de ello es que hasta el 2021 las remesas sumaban 2,146.9 millones de dólares, pero estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) calculan que esos ingresos alcanzaron el año pasado un nuevo máximo histórico de 6,199 millones de dólares.
Del informe sobre la economía, la dictadura hizo desaparecer la cifra, así como también de la balanza de pagos, donde la incorporó en un reglón que no permite determinar cuántos de estos recursos son remesas. La economía se ha revitalizado con esos fondos en años anteriores, lo que ha garantizado el crecimiento del consumo nacional y por ende del crecimiento económico.

7. Los censos agropecuario y poblacional
De lo que no hay rastro es información sobre cuál es el estado actual de los censos agropecuario y de población, pese a que la dictadura lanzó el año pasado la realización de ambos estudios que recogerán información clave sobre el estado del campo y la demografía nicaragüense.
El Censo Agropecuario 2025 fue anunciado por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) en marzo del año pasado, pero a más de un año se desconoce el avance del mismo. ¿Por qué es importante este censo? Un total de cuatro mil empadronadores y supervisores recogerían información sobre productores, productoras individuales, número y tamaño de explotaciones agropecuarias, inventarios agrícolas, pecuarios, acuícolas y forestales, infraestructura productiva, maquinaria utilizada en las fincas para el desarrollo de las actividades agrícolas y asistencia técnica a nivel nacional, durante el período de marzo a mayo 2025.
Hasta ahora se desconoce el avance de ese censo. El último actualizado corresponde a 2011, es decir hace 15 años. «Los resultados de este censo permitirán la formulación de políticas públicas orientadas a fomentar el desarrollo de las actividades agrícolas, pecuarias, acuícolas y forestales del país», informó el Inide en su momento.
Pero antes en abril del 2024, el Inide también anunció que iniciaba el proceso de capacitación de 7,966 encuestadores, personal técnico y coordinadores municipales, los que participarían en el IX Censo Nacional de Población y Vivienda. Según el estándar internacional, Nicaragua debió realizar su censo en 2015 para cumplir con el plazo de diez años entre uno y otro censo.